Domingo 22 de septiembre de 2019
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PROVINCIALES | 25.19.2019

En el año electoral, enero comenzó con despidos y suspensiones masivas para Vidal en la provincia

Dos fábricas de cerámicos sufren la caída de la construcción y podrían perjudicar a más de 200 trabajadores. Un sector rentable como el aceitero se ampara en la crisis para cerrar una planta en el Conurbano y el sector textil continúa generando temor sobre pérdida del trabajo. Mar del Plata siempre es noticia en materia de desempleo.

Si María Eugenia Vidal imaginaba un repunte laboral en el año electoral, enero comenzó con malas noticias. El sector productivo continúa en crisis producto de la caída del consumo, los tarifazos, la apertura de importaciones y las ventajas de invertir en el mercado financiero, por sobre el productivo, que otorga el modelo económico del gobierno de Mauricio Macri.
Bien temprano, el viernes 4 de enero, los 195 trabajadores de la aceitera Cofco, situada en Valentín Alsina, Partido de Lanús, se encontraron sorpresivamente con las puertas cerradas de la planta. La empresa, de capitales chinos, se ampara en una crisis del sector que los empleados niegan. El 24 de enero se realizó una audiencia con la mediación del Ministerio de Trabajo bonaerense en el que la patronal insistió con el cierre y se negó a la reincorporación de los trabajadores. El conflicto sigue y desde el Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria Aceitera amenazan con paros a gran escala si no se cumplen sus demandas.
Un rubro que comenzó a sentir los efectos de la devaluación sobre el fin de 2018 es el de la construcción y sus industrias directamente relacionadas. Dos fábricas de cerámicos de la provincia de Buenos Aires atraviesan una severa crisis que puede culminar con despidos. Cerámica Cañuelas suspendió esta semana a sus 160 trabajadores hasta marzo, percibiendo un 20% menos de su sueldo. Según declaraciones de los trabajadores a diferentes medios, no "hay expectativas que mejores después (de marzo) y es incierto el futuro de los 160 operarios".
La otra fábrica del mismo rubro en crisis es la histórica Cerámica San Lorenzo, situada en Azul. El conflicto inició a mediados de enero, cuando la empresa abrió un plan de retiros voluntarios que el gremio se negó a aceptar. El miércoles 23, el Sindicato de Ceramistas informó en una asamblea que la empresa se desprendería de 68 trabajadores, según informó el portal Tapalqué Digital. De esta forma, entre dos fábricas de cerámicos, los despidos superarían los 200.
Por otra parte, la fábrica de parabrisas Pilkignton despidió, también a mediados de enero, a trece empleados de su planta de Munro, en Vicente López. Según indicaron los trabajadores, hay despedidos con más de 20 años de antigüedad e incluso denunciaron que la multinacional despidió personas que supieron presentarse a elecciones de delegados, por lo que entienden que hay persecución gremial. El 24 de enero, los trabajadores de la fábrica movilizaron hacia la Municipalidad, donde fueron recibidos por concejales opositores y por funcionarios del gobierno de Jorge Macri.
El sector textil continúa con una pronunciada crisis, fundamentalmente por la apertura indiscriminada de importaciones. En San Martín, 120 trabajadores de la fábrica Sport Tech resisten el cierre de la firma que a fines de 2018 también cerró su planta en Luján, de la que despidió a sus 62 obreros.
Mar del Plata siempre, desde la asunción de Cambiemos, es noticia en materia de desempleo. Finalmente, tras meses de resistencia de los trabajadores de la Confitería Boston, la Policía Bonaerense los desalojó durante la madrugada del 16 denero por lo que la sede cerró definitvamente, adeudando sueldos e indemnizaciones. Además, los 37 trabajadores de la fábrica de motos Zanella fueron suspendidos hasta el 31 de marzo, con la quita del 45% de sus haberes y temen por un cierre definitivo.
Las consecuencias de una devaluación de más del 100% de la moneda argentina en el último año continúan impactando en diferentes sectores de la economía productiva nacional. Algunas empresas también utilizan el argumento de la crisis para retirar sus inversiones, dejando despidos en el camino. Los tarifazos de agua y luz en los dos primeros meses del 2019 continuarán en esa senda ya que aumentarán aún más los costos de producción y las altas tasas de interés harán que persista el enfriamiento de una economía que hoy sólo se sustenta en la entrada de dólares, producto del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.