Martes 13 de noviembre de 2018
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LOCALES | 2.18.2018

Tras la movilización contra el Código de Convivencia, concejales exigen a Garro una mesa de diálogo para discutirlo

El Bloque PJ sostuvo que del debate del proyecto "no sólo deben participar los vecinos" y pidieron lugar para las organizaciones. El kirchnerimo también rechaza la iniciativa del municipio.

Luego de una masiva movilización en la que organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos protestaron contra el Código de Convivencia de Julio Garro, los concejales del Bloque PJ pidieron a la Comuna la creación de "una mesa de diálogo para discutir" el proyecto.
El bloque presidido por Fabián Lugli pretende que el nuevo Código sea "debatido por todos". El municipio realizó algunos talleres vecinales en distintos puntos de la ciudad para que los vecinos aporten ideas a la normativa. En el comunicado con que las organizaciones convocaron a la movilización del miércoles denunciaron “el montaje mediático” a través del cual “intenta mostrarse como ´dialoguista´, cuando en realidad los foros de participación vecinal son restringidos a las comunidades o directamente inexistentes”.
En este sentido, Lugli dijo que "consideramos que en la discusión no sólo deben participar los vecinos, sino también organismos sociales, ONG´S, gremios, instituciones, las universidades, partidos políticos" y otros sectores como "colegio de profesionales, cámaras de industria y comercio y representantes interreligiosos".
Debemos darle un serio tratamiento a este proyecto, y no hacerlo de modo acelerado, ya que si esto ocurriese, el resultado final puede no ser satisfactorio", recomendó Lugli y expresó que hay que "lograr un consensor real" en torno al nuevo Código.
El miércoles, tres concejales de Unidad Ciudadana se mostraron en la movilización, lo que se entendió como el rechazo del kirchnerismo al proyecto. El presidente del Bloque de Unidad Ciudadana, Gastón Castagnetto, estuvo en la marcha junto con Cristian Vander y Norberto Gómez.

Quienes encabezaron la manifestación contra el proyecto, expresaron que “el proyecto del Ejecutivo Municipal tiene como objetivo reprimir la protesta social, así como el trabajo ambulante, sexual y de la economía popular”. También calificaron al proyecto como “reaccionario” ya que limita “la utilización del espacio público a los negocios privados y cercenando los derechos de la población”.