Jueves 15 de noviembre de 2018
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EDITORIAL | 25.18.2018

El gobierno nacional debe convocar con urgencia al Consejo del Salario

Nota de opinión de Cecilia Gómez Mirada, Secretaria de Organización del Movimiento de Unidad Popular e integrante del Grupo Callao, sobre la crítica situación que viven los beneficiarios de planes sociales.

La última reunión del Consejo del Salario convocada por el gobierno nacional fue a principios del 2017. Desde ese momento, los salarios de los trabajadores en blanco que cobran el mínimo vital y móvil (SMVyM) están congelados. Esta situación no afecta sólo a los empleados y empleadas alcanzados por la Ley de Contratos de Trabajo. El SMVyM actúa de referencia para los trabajadores en negro, los trabajadores de la economía popular y para los trabajadores que integran los programas sociales del Ministerio de Desarrollo Social y del Ministerio de Trabajo de la Nación.

El salario mínimo desde el 2017 está en 9.500 mil pesos, monto que cubre la canasta básica alimentaria ($ 7473) pero es insuficiente para no caer en la pobreza ya que se necesitan $18.833,55 para cubrir servicios y bienes, sin contar el pago de un alquiler.

Si a esta situación, que viven los sectores populares, le sumamos la inflación, que el gobierno de Mauricio Macri no pudo controlar; el aumento del 1000 % de los servicios; la devaluación producto de las corridas bancarias y la especulación financiera que llevaron el dólar a 27,60, obtenemos una combinación perfecta para pulverizar los ingresos de los trabajadores y de los jubilados. Receta que Cambiemos no deja de aplicar.

Las decisiones económicas del “mejor equipo de los últimos 50 años” de Mauricio Macri deterioraron la capacidad de desarrollo de las Pymes, la capacidad de desarrollo del comercio minorista, de la industria nacional y la capacidad de consumo de las familias argentinas. Los trabajadores ocupados están perdiendo poder adquisitivo y mucho más lo están perdiendo los trabajadores de la economía popular y los titulares de los programas sociales. Todo esto sin tener en cuenta las consecuencias que comenzaremos vivir a partir de la intervención del FMI.

Con este panorama, las organizaciones políticas y de la economía popular reclaman que se reúna el Consejo del Salario para que eleven de una vez por todas el SMVyM y el monto de los planes sociales que se fija en la mitad del salario mínimo para que las familias argentinas puedan vivir con dignidad siendo parte de la justa distribución de la riqueza.

Con una economía pulverizada, con trabajadores con un salario por debajo de la pobreza y con titulares de programas cobrando 4800 pesos como dijo el gran Arturo Jauretche: “ya no se puede ni pagar la comida”. Si el gobierno de Mauricio Macri no cambia el rumbo del modelo económico la crisis económica, política y social la vamos a encontrar a la vuelta de la esquina. Igual que en el 2001.

Lic. Cecilia Gómez Mirada

Secretaria de Organización del Movimiento de Unidad Popular e integrante del Grupo Callao