Jueves 15 de noviembre de 2018
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ECONOMIA | 18.18.2018

Según un informe del CEPA, el acuerdo con el FMI aumentará el déficit fiscal y traerá ajuste

El gobierno está empecinado en reducir el déficit fiscal luego del acuerdo con el Fondo internacional. Sin embargo, la baja de la "presión fiscal" para captar inversiones podría ser contraproducente e incrementar el déficit, reveló el Centro de Economía Política Argentina.

Luego del "acuerdo Stand-By" que se firmó con el Fondo Monetario Internacional, el gobierno buscará reducir el déficit fiscal y reacomodar el gasto público, prioridad que se propusó Mauricio Macri como problemática a resolver lo antes posible y ha manifestado públicamente él mismo o a través desus ministros.

En este sentido, el presidente propone un acomodamiento del gasto público que permita reducir el défict, responsable de la mayor demanda de divisas, según su punto de vista. "Cuando el Estado deje de ser una mochila porque cobra impuestos en exceso y gasta por demás, vamos a necesitar menos dólares y lograr que el país se estabilice para garantizar el crecimiento" expresó el presidente al diario La Nación.

Sin embargo, el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) publicó un informe titulado "Volvio el Fondo. El ajuste que se viene" en el cual analiza una serie de variantes que el gobierno llevaría a cabo para la reducción del déficit fiscal. El gobierno recurrió al organismo apelando a su carácter de prestamista de última instancia, procurando brindar señales y gestualidades hacia “los mercados” que calmarán la ansiedad tendiente al desarme de posiciones y posterior fuga" contextualiza el CEPA.

De este modo, el informe afirma que "el camino elegido por el Gobierno para la reducción del déficit paradójicamente tiene el efecto contrario: lo incrementa". Además, considera que el gobierno apuesta solamente a incentivar "al capital para la inversión" y descarta "retenciones al trigo y maíz y freno a la rebaja de la soja", lo que complica aún más la soluciones.

En el analisis, el CEPA configura un gráfico donde detalla los ingresos que tiene el Estado. "Los ingresos tributarios representan más del 90% del total de los ingresos y se componen de impuestos, contribuciones a la seguridad social y derechos sobre el comercio exterior".

En consecuencia, el informe del Centro económico se planta en cada tipo de ingreso que tiene el Estado argentino y proyecta que esos ingresos se reducirán o ya están reducidos, lo que repercute directamente en el déficit fiscal que intenta bajar el gobierno pero que con la reducción de ingresos aumentaría.

En este sentido, el 70% de los ingresos está representado por los tributarios. "Es de suponer que a partir de la conjunción de tasas de interés en el orden del 40% (la tasa de política monetaria fue fijada el martes 12 de junio en ese guarismo), recortes del gasto público, caída de los salarios reales y el consumo, y el magro aporte del sector externo, la actividad económica se verá resentida, lo que implicaría un menor aporte de estos tributos", explaya el CEPA.

Luego, proyecta que los aportes y contribuciones a Seguridad Social que hoy representan 430 millones de pesos al año, con la modificación acordada con la CGT de establecer un minimo no imponible que irá aumentando, para el año que viene significaría una reducción, segun cálculos del CEPA, aproximadamente a solo 72 millones de pesos.

Además, las pérdidas del campo y la caída del comercio exterior son un golpe para los ingresos que tiene el Estado en los derechos al comercio exterior. Y mismo panorama, tendrá el Impuesto a las Ganancias, que "la estimación realizada por CEPA indica que habría una reducción de al menos 21 mil millones de pesos" debido a la aplicación de una reducción de "la alícuota del impuesto para las ganancias no distribuidas por las empresas".

Como consecuencia de la reducción de ingresos, el gobierno aumentaría su déficit en lugar de reducirlo. "La alternativa restante es sólo una: efectuar reducciones de partidas del gasto que permitan sobre-compensar la caída de ingresos para también contribuir al déficit “cero” en 2020, sintentiza el informe.

Por otro lado, ésta evidente baja de ingresos que desnuda el CEPA, abrirá otro panorama complicado para el país y tiene que ver con lo que el informe llama "ensayando el ajuste". En su investigación, parte de la base de que "Presupuesto votado por el Congreso tiene escasa validez".

La primera razón es que ya "se ajustó el gasto en Prestaciones Sociales, especialmente Jubilaciones y Asignaciones universales por hijo y familiares"; la segunda, porque la tremenda suba del dólar y la inflación dejaron atrasado y sin validez al presupuesto. Y en tercer lugar, la meta del déficit fiscal del Presupuesto original de 2018 era del 3,2% del PBI, pero desde mayo ese porcentaje cambió y es de 2,7% lo que debería reacomodar al déficit primario y financiero aún más alto.

"El año que viene, suponiendo que el crecimiento de la economía fuera del 2% y la inflación llegara al 24%, el recorte fiscal debería ascender a $425.000 millones, donde $125.000 millones (equivalente al 30%) corresponden a la necesidad de compensar la reducción de ingresos" expresa el CEPA en relación al ajuste que inminentemente se viene.

Por último, entre los recortes que ya se anunciaron aparece el de obra pública, que desde hacienda afirmaron que será de 30 mil millones. También, el gobierno anunció otro recorte de 20.500 millones lo que implicaría "alrededor de 30.000 despidos en el sector público hasta 2019 a partir del recorte especialmente en los gastos corrientes del Estado. Este rubro, denominado gastos de funcionamiento y otros", explica el informe. También habrá recortes en otros rubros como "los subsidios económicos", "transferencias a las provincias" y "transporte".