Domingo 22 de julio de 2018
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PROVINCIALES | 30.18.2018

Al igual que en Ferrobaires, en FANAZUL le prohiben a los trabajadores seguir con los reclamos a cambio de recibir una "ayuda social"

Para que el municipio dirigido por el intendente Hernán Bertellys les pague la prestación social a los trabajadores despedidos de FANAZUL, tras el cierre de la empresa el 27 de diciembre, les obligan renunciar "a todos sus derechos". Lo mismo sucedió con la ex Ferrobaires en marzo.

Tras una serie de audiencias en las que participaron los trabajadores despedidos de FANAZUL, el intendente de Azul, Hernán Bertellys, y el juez Martín Bava, el municipio les ofreció el pago de una "prestación de carácter social única". Lo que no había sido acordado es que, a cambio de la "ayuda social", los despedidos deben renunciar "a todos los derechos y acciones" que tenían como contratados de la empresa Fabricaciones Militares.

Los trabajadores, que mantienen el conflicto desde el 27 de diciembre, cuando cerró la empresa, le exigieron una urgente audiencia al jefe comunal porque sostienen que las condiciones que les imponen no eran las acordadas durante las audiencias. En esas reuniones también estuvieron presentes funcionarios provinciales, como el ministro de Trabajo de Vidal, Marcelo Villegas.

Es que el acuerdo al que cada trabajador debe suscribir con el municipio para acceder a la "ayuda social" impone que "en virtud de lo convenido, el beneficiario deja expresa constancia que con la prestación percibida desiste y renuncia a todos los derechos y acciones que entendiera le pudieran corresponder por su desempeño en FANAZUL como personal contratado".

Algo similar ocurrió en marzo, cuando a los trabajadores de la ex Ferrobaires les impusieron que, para recibir el pago de la indemnización correspondiente, no podían trabajar durante el plazo de cinco años en ninguna dependencia del Estado y que "el contratado manifiesta que la firma del presente implica la renuncia a reclamar a la empresa o al Estado provincial por ningún concepto emergente de la relación entre las partes (...), renunciando irrevocablemente a todo derecho".

Estos acuerdos que en el último tiempo se dan con frecuencia, producto de la enorme cantidad de despidos en la provincia de Buenos Aires, viola un derecho fundamental de la legislación laboral que es el principio de irrenunciabilidad, a partir del cual es trabajador está imposibilitado de privarse de las garantías que le ofrecen las normas laborales.

En declaraciones a medios locales, la secretario general de ATE Azul, Vanina Zurita, dijo que lo propuesto es "una canallada". Como siempre, muchos trabajadores aceptaron el acuerdo porque lo consideran como "el mal menor" y porque el trabajador se ve en condiciones de inferioridad frente al Estado que lo empleó pero, según Zurita, "la inmensa mayoría de los trabajadores todavía no ha firmado nada".