En los pasillos donde se cruzan los negocios y la política, un nombre empezó a sonar con una frecuencia inusual para una elección que todavía parece lejana. Jorge Brito, actual presidente de River Plate y del Banco Macro, es señalado por un sector del establishment y dirigentes políticos como una opción de "centro" para las presidenciales de 2027.
El interés por su figura no es casual. Quienes lo impulsan destacan su gestión en el club de Núñez —especialmente la modernización del estadio y la solidez financiera— como una carta de presentación de "eficiencia" exportable a la gestión pública. A esto se suma su perfil de dialoguista, manteniendo vínculos tanto con el exministro Sergio Massa y el gobernador salteño Gustavo Sáenz, como un trato reconstruido con Mauricio Macri.
A pesar de que el banquero ha desmentido públicamente cualquier intención de dar el salto a la arena electoral, asegurando que su interés es únicamente como ciudadano, el "operativo clamor" del círculo rojo persiste. Sectores del empresariado, que ven con cautela la volatilidad del esquema actual, buscan un perfil que combine previsibilidad económica con capacidad de generar consensos, evitando los extremos de la grieta.
Con el recambio de autoridades en River previsto para finales de este año, donde ya bendijo a Stefano Di Carlo como su sucesor, Brito quedará con las manos libres de la gestión deportiva, alimentando aún más las especulaciones sobre su futuro político.