El patrimonio del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ha quedado bajo un intenso escrutinio judicial y mediático tras revelarse una serie de operaciones inmobiliarias con un patrón común: la financiación de casi la totalidad del valor mediante préstamos de particulares ajenos al sistema bancario. El caso más reciente involucra un departamento de 200 metros cuadrados en la calle Miró al 500, en el barrio de Caballito, adquirido en noviembre de 2025.
Los detalles de la "operación Caballito"
Según los registros de la Propiedad Inmueble, Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, compraron la vivienda por 230.000 dólares. Lo llamativo es que solo desembolsaron 30.000 dólares en efectivo; el 87% restante fue cubierto por una hipoteca no bancaria de 200.000 dólares otorgada por las propias vendedoras, identificadas como Beatriz Viegas (72 años) y Claudia Sbabo (64 años)
La polémica estalló cuando periodistas de La Nación consultaron a las supuestas acreedoras:
Un patrón que se repite: la conexión con la Policía Federal
Esta no es la única operación bajo sospecha. Se reveló que el mismo día que su esposa adquirió una casa en el country Indio Cuá (Exaltación de la Cruz) en 2024, Adorni hipotecó otro departamento en Parque Chacabuco por 100.000 dólares.
En este caso, las prestamistas fueron Graciela Isabel Molina de Cancio, una comisaria retirada de la Policía Federal que aportó 85.000 dólares, y Victoria María José Cancio, quien entregó los 15.000 restantes. En ambas transacciones intervino la misma escribana, Adriana Mónica Nechevenko, quien ha sido citada a declarar por la Justicia.
Avance judicial
La causa, impulsada por una denuncia del diputado Esteban Paulón, recayó en el juzgado de Ariel Lijo y es instruida por el fiscal Gerardo Pollicita. Los investigadores analizan tres puntos clave:
Mientras el jefe de Gabinete mantiene el hermetismo, el fiscal Pollicita ha solicitado toda la documentación de las escrituras para determinar si hubo omisiones maliciosas en sus declaraciones juradas.