El departamento de Caballito: una operación "a contramano" del mercado
El epicentro del escándalo es un inmueble de casi 200 metros cuadrados ubicado en la calle Miró al 500, en Caballito. Adorni adquirió la propiedad en noviembre de 2025 por un valor de USD 230.000. Sin embargo, la operatoria despertó sospechas inmediatas por dos razones:
La trama dio un giro dramático cuando periodistas del diario La Nación contactaron a las mujeres. Viegas, al ser consultada por el portero eléctrico de su domicilio, fue tajante: “No, la verdad que no conozco a Manuel Adorni”. El hecho de que las acreedoras de un préstamo de tal magnitud aseguren no conocer al deudor rompe la lógica de cualquier transacción inmobiliaria legal, donde todas las partes deben firmar ante escribano.
Adriana Nechevenko: la escribana en el ojo de la Justicia
La profesional que certificó tanto la compra del departamento en Caballito como la de una casa en el country Indio Cuá Golf Club (a nombre de la esposa de Adorni, Bettina Angeletti) es Adriana Mónica Nechevenko.
Nechevenko no es una desconocida para los tribunales de Comodoro Py. Su nombre aparece en los registros del megajuicio por el tráfico de efedrina, donde declaró haber trabajado para empresarios que luego fueron condenados por importar toneladas de la sustancia bajo fachadas de laboratorios fantasma.
Además, registros oficiales de la Casa Rosada revelaron que la escribana ingresó al menos siete veces a la sede del Ejecutivo entre 2024 y 2025. Ante estas revelaciones, el fiscal federal Gerardo Pollicita la citó a declarar como testigo para el próximo miércoles 8 de abril.
Avances de la investigación judicial
La causa, que tramita en el juzgado de Ariel Lijo (aunque delegada en la fiscalía de Pollicita), busca determinar si existe una correspondencia real entre los ingresos de Adorni y su vertiginoso crecimiento patrimonial desde que asumió la función pública.
Mientras el Gobierno intenta desactivar los rumores de renuncia mediante fotos de apoyo en la Quinta de Olivos, la Justicia avanza sobre la "ingeniería financiera" que permitió al vocero presidencial sumar propiedades de lujo en tiempo récord, en un país donde el crédito hipotecario es prácticamente inexistente para el ciudadano común.