Representantes de las principales cadenas de supermercados nucleadas en la Asociación de Supermercados Unidos (ASU) —entre ellas Carrefour, Coto, Cencosud y La Anónima— se reunieron con el ministro de Economía, Luis Caputo, para exponer la crítica situación del sector. Sin embargo, el encuentro concluyó sin medidas de alivio para el consumo masivo, que registró una caída interanual del 5,9% en las grandes superficies durante el primer bimestre del año.
Los puntos clave del desencuentro:
- Sin planes de reactivación: Los empresarios buscaban señales para frenar la caída del poder adquisitivo, pero se retiraron con la sensación de haber recibido "solo palmadas en la espalda". El Gobierno mantiene su postura de no intervenir directamente en la demanda.
- Foco en las tasas municipales: Caputo desvió el eje de la discusión hacia la presión fiscal subnacional. Denunció tasas "descabelladas" en municipios como Lanús (6,36%) y Pilar (4,5%), acusándolas de encarecer los precios finales sin contraprestación de servicios.
- Contexto inflacionario: El reclamo se da en un marco donde consultoras privadas ya estiman una inflación de marzo en torno al 3%, impulsada por la suba de combustibles y costos logísticos.
- Conflicto salarial: En paralelo, el ministro ha dado instrucciones para no homologar aumentos salariales que superen la pauta de desinflación oficial, sumando más presión a la paritaria mercantil.
A pesar del diagnóstico optimista de la Casa Rosada basado en el superávit fiscal, el sector minorista advierte que la pérdida de rentabilidad y la migración de ventas hacia la informalidad son hoy el núcleo de una crisis que no parece encontrar piso.