El Salón Dorado de la Gobernación fue escenario este jueves de una cumbre política clave para el futuro financiero de los municipios bonaerenses. El gobernador Axel Kicillof encabezó una reunión con 62 intendentes —tanto oficialistas como opositores— para exponer la "crítica situación económica" que atraviesa la provincia y trazar una estrategia común frente a los recortes del gobierno de Javier Milei.
Durante el encuentro, Kicillof buscó dar previsibilidad a las gestiones locales con un anuncio doble: aseguró que su administración cumplirá "en tiempo y forma" con el envío de los fondos previstos en el Presupuesto 2026 y, además, se comprometió formalmente a coparticipar con los municipios cualquier recurso que la Provincia logre recuperar si la Corte Suprema de Justicia falla a favor de Buenos Aires en sus reclamos contra el Estado nacional.
Un diagnóstico de "asfixia" financiera
La jornada inició con una exposición técnica del ministro de Economía, Pablo López, quien detalló el deterioro de los indicadores productivos y el empleo. Según los datos oficiales, la Provincia acumula una pérdida promedio de $250 mil millones mensuales desde inicios de 2024, sumando un rojo de $6,6 billones.
A este escenario se añade la deuda directa que Nación mantiene con el distrito, estimada en $15,6 billones, lo que eleva el reclamo total bonaerense a los $22 billones. "Las finanzas están atravesando una crisis originada por lo que el Estado nacional dejó de hacer, lo que nos quitó y la caída de la recaudación por el ajuste", sentenció Kicillof.
Respaldo opositor y el "faltazo" libertario
La convocatoria logró una foto de peso político: además de la dirigencia de La Cámpora, el Frente Renovador y el Movimiento Derecho a Futuro, asistieron seis intendentes de la UCR y una jefa comunal del PRO, quienes comparten la preocupación por la caída de la recaudación. La nota discordante la dieron los representantes de las fuerzas libertarias, quienes no asistieron al convite.
Kicillof no ahorró críticas hacia la Casa Rosada, acusando al Presidente de intentar transferir la crisis a los territorios. "No hay un crecimiento real sino un ajuste despiadado. Están en otro canal, en otro planeta", fustigó el mandatario, quien estuvo acompañado por la vicegobernadora Verónica Magario y el ministro de Gobierno, Carlos Bianco. "Con menos recursos tenemos que dar respuestas a necesidades que crecen a medida que el Gobierno nacional deserta de sus funciones", subrayó el Gobernador.
El impacto en las comunas
Las cifras presentadas por el equipo económico fueron contundentes respecto al impacto local: desde que inició la gestión de Milei, los 135 municipios recibieron "un billón menos" debido a la parálisis de la actividad económica. Solo en febrero, Buenos Aires dejó de percibir cerca de $100 mil millones, lo que afecta directamente las transferencias automáticas a las intendencias.
Hacia el final de la reunión, el mensaje de Kicillof fue unívoco: la responsabilidad de la crisis no es de los sectores productivos ni de las familias, sino de las políticas nacionales. Bajo esa premisa, instó a los jefes comunales a acompañar activamente el reclamo ante la Justicia para recuperar los fondos que, según la Provincia, le pertenecen por derecho.