Tras su paso por un foro económico en Tucumán, el presidente Javier Milei retomará este jueves su agenda internacional con un viaje a Hungría, donde buscará consolidar su inserción en el circuito de líderes de la derecha global.
El mandatario partirá por la noche hacia Budapest, según confirmó el canciller Pablo Quirno, con el objetivo de participar el sábado en una nueva edición de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), uno de los espacios de articulación política más activos de ese espectro ideológico.
La visita tendrá como punto central un encuentro bilateral con el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, con quien Milei mantiene afinidad política. Ambos dirigentes ya habían coincidido semanas atrás en Washington, en el marco del lanzamiento de la llamada “Junta de la Paz”, impulsada por Donald Trump.
En Budapest, la agenda estará enfocada en profundizar esa relación y avanzar en una cooperación basada en lo que ambos gobiernos definen como la defensa de “las ideas de la libertad” y el rechazo a políticas vinculadas al intervencionismo estatal.
El viaje se produce luego de otras paradas recientes del Presidente en Europa, como su participación en el Foro Económico de Madrid y su encuentro con el líder de VOX, Santiago Abascal. En ese recorrido, Milei viene reforzando un discurso crítico de la Agenda 2030 y de los consensos multilaterales tradicionales.
“Es un grupo de líderes que tienen pensamientos afines”, señaló Quirno al referirse al vínculo entre el mandatario argentino y Orbán, en una definición que sintetiza el sentido político de la gira.
La comitiva oficial, integrada también por el canciller, prevé además una reunión con el presidente húngaro, Tamás Sulyok, lo que amplía el alcance institucional de la visita.
En paralelo a esta proyección internacional, el Gobierno busca sostener la actividad política en el plano interno. En ese marco, en Casa Rosada evalúan que el Presidente continúe con recorridas por el interior del país, con una posible visita a Mendoza en las próximas semanas.
El viaje a Hungría se inscribe así en una doble estrategia: por un lado, afianzar vínculos con dirigentes afines en el exterior; por otro, mantener presencia en el escenario local, en un contexto político y económico que sigue demandando atención permanente.