El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, atraviesa una crisis de imagen que derivó de las falencias a la hora de dar explicaciones por el viaje de su esposa en la comitiva oficial a Nueva York.
Paradójicamente, el funcionario que construyó su perfil público como vocero del gobierno, terminó en el centro de un escándalo que creció a partir de una mala estrategia narrativa, que a su vez desencadenó en la visibilización de otro llamativo viaje -también junto a su pareja- en un avión privado a Punta del Este.
Lo que comenzó como una simple inconsistencia entre el accionar de Adorni y los discursos contra los privilegios de la clase política que pregona el Gobierno desde su llegada al poder, devino repetinamente en un manto de sospechas por los elevados costos de volar a la costa uruguaya en un un vuelo privado, teniendo en cuenta la última declaración jurada de bienes del jefe de Gabinete.
La secuencia comenzó con una entrevista televisiva. En diálogo con Eduardo Feinmann en A24, Adorni reconoció que su cónyuge, Bettina Angeletti, integró la comitiva que acompañó al presidente Javier Milei en la gira por Estados Unidos. Según explicó, ella viajó en el avión presidencial y se alojó en la misma habitación de hotel que el Estado cubría para el funcionario.
El intento de cerrar la polémica generó nuevas preguntas. En la misma entrevista, Adorni afirmó que su esposa pagó más de 5 mil dólares por un pasaje aéreo desde Buenos Aires hasta Nueva York. La cifra llamó la atención en el mundo aeronáutico, donde ese trayecto suele costar cerca de mil dólares en clase económica.
El episodio no quedó ahí. Durante la conversación también admitió haber financiado de su bolsillo un viaje familiar a Punta del Este realizado a mediados de febrero, en el que lo acompañó su amigo Marcelo Grandio.
Grandio terminó sumando confusión al caso. Primero declaró en televisión que “él me lo pagó a mí” con “plata del Estado”, para luego retractarse horas más tarde y señalar que en realidad su parte no había sido cubierta por el funcionario.
La controversia creció cuando trascendió el costo del traslado. Según precisó el periodista Sebastián Lacunza en EldiarioAR, el vuelo privado a Uruguay se habría realizado con la empresa Alpha Centauri y habría costado alrededor de 10 mil dólares.
Ese gasto, sumado al pasaje internacional de su pareja, abrió interrogantes sobre la situación patrimonial del jefe de Gabinete. El funcionario percibe un salario cercano a los 3,5 millones de pesos mensuales y, según su declaración jurada presentada ante la Oficina Anticorrupción en agosto de 2025, registró ahorros en efectivo por 2,4 millones de pesos y 42 mil dólares, además de una cuenta en Estados Unidos con poco más de 6 mil dólares.
Suena llamativo que el funcionario y su pareja hubieran dilapidado más de un 20% de su patrimonio en un viaje particular de 373 kilómetros.
El escándalo derivó rápidamente en el plano judicial. Al cierre de esta nota, ya se habían presentado cuatro denuncias penales contra Adorni.
Dos de ellas fueron impulsadas por el abogado Gregorio Dalbón y por la diputada nacional Marcela Pagano. La fiscal Alejandra Mángano debe definir si existen elementos suficientes para avanzar con una causa.
Pagano presentó además una nueva denuncia por presunto enriquecimiento ilícito. En su presentación sostuvo que existen gastos “desproporcionados” respecto de los ingresos declarados por el funcionario y señaló inconsistencias en sus declaraciones juradas. El expediente quedó radicado en el juzgado federal que encabeza la jueza María Servini.
En paralelo, los diputados opositores Esteban Paulón, Pablo Juliano y Maximiliano Ferraro presentaron otra denuncia por presunta malversación de fondos públicos, cohecho y tráfico de influencias. Esa presentación también ingresó en la Justicia Federal, aunque todavía no fue sorteado el juzgado que la tramitará.
Debido a la similitud de los planteos, en los tribunales no descartan que las denuncias terminen acumulándose en un mismo expediente.
Mientras tanto, la Procuraduría de Investigaciones Administrativas decidió actuar por iniciativa propia y abrió una investigación preliminar sobre el caso.
El organismo, que depende del Ministerio Público Fiscal de la Nación Argentina, está encabezado por el fiscal Alejandro Rodríguez. Según fuentes judiciales, el análisis inicial abarca tanto el viaje a Estados Unidos como el traslado a Punta del Este.
En esa etapa preliminar, los investigadores podrían requerir informes a distintas dependencias del Poder Ejecutivo para evaluar si la conducta del jefe de Gabinete se ajustó a las normas que regulan el uso de recursos públicos.
Adorni, por su parte, intentó restarle gravedad al episodio. “Por algo nos atacan, nos inventan fake news”, afirmó en declaraciones al medio NG Federal.
El funcionario sostuvo además que la participación de su esposa en el viaje oficial no implicó gastos para el Estado y remarcó que no tiene por qué dar explicaciones sobre su vida privada en relación con el viaje a Uruguay.
Sin embargo, lo que empezó como una explicación improvisada terminó escalando hasta convertirse en un frente político y judicial delicado para el jefe de Gabinete, que ahora enfrenta denuncias penales y un creciente escrutinio sobre su patrimonio.