Tras el fuerte salto registrado el lunes, el precio internacional del petróleo experimentó una caída significativa este martes luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asegurara que la guerra en Medio Oriente podría concluir en un plazo breve.
Las declaraciones del mandatario redujeron los temores sobre una interrupción prolongada del suministro global de crudo, lo que provocó una rápida corrección en las cotizaciones que apenas un día antes habían alcanzado su nivel más alto en más de tres años.
En ese contexto, los futuros del Brent retrocedieron 6,28 dólares -una baja del 6,3%- hasta ubicarse en 92,68 dólares por barril. El West Texas Intermediate (WTI), la referencia estadounidense, cayó 6,19 dólares, equivalente a un 6,5%, hasta los 88,58 dólares.
Durante las primeras horas de la jornada, ambos contratos llegaron a desplomarse hasta un 11% antes de recortar parcialmente las pérdidas.
El día anterior, el petróleo había trepado hasta casi los 120 dólares por barril, impulsado por los recortes de producción impulsados por Arabia Saudita y otros países exportadores, en un contexto de fuerte tensión geopolítica derivada del conflicto que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán.
La tendencia cambió a lo largo del martes tras conocerse que el presidente ruso, Vladimir Putin, mantuvo conversaciones con Trump y le presentó propuestas orientadas a acelerar una salida diplomática al conflicto, según informó a Reuters un asesor del Kremlin.
El propio mandatario estadounidense reforzó esa expectativa durante una entrevista televisiva en la que afirmó que “la guerra está prácticamente terminada”.
Trump sostuvo además que las capacidades militares de Irán fueron seriamente debilitadas por los ataques realizados desde finales de febrero.
En esa línea, el presidente norteamericano describió el enfrentamiento como una posible “excursión de corto plazo”, aunque aclaró que el conflicto no concluirá hasta que “el enemigo sea derrotado total y decisivamente”.
Para los analistas del mercado energético, esas declaraciones fueron clave para explicar el brusco giro en la evolución de los precios.
Suvro Sarkar, jefe del equipo del sector energético del DBS Bank, explicó que “es evidente que los comentarios de Trump sobre una guerra de corta duración han calmado los mercados. Si bien ayer hubo una reacción exagerada al alza, creemos que hoy hay una reacción exagerada a la baja”.
Una lectura similar hizo Priyanka Sachdeva, analista de Phillip Nova, quien señaló que la percepción de que las rutas de suministro siguen operativas disipó el temor inicial.
“Una vez que los operadores percibieron que las rutas de suministro aún podían mantenerse, la ‘prima de pánico’ inicial que había empujado ayer los precios por encima de los 100 dólares comenzó a desvanecerse, y los precios del petróleo retrocedieron rápidamente”, afirmó.
A pesar de la baja, el mercado energético continúa bajo presión. De acuerdo con Reuters, la Casa Blanca evalúa distintas medidas para contener el impacto del conflicto sobre los precios internacionales.
Entre ellas se analiza flexibilizar las sanciones petroleras contra Rusia y liberar parte de las reservas estratégicas de crudo de Estados Unidos, una estrategia similar a la que estudian los países del G7.
El panorama en Medio Oriente, sin embargo, sigue siendo delicado. El estrecho de Ormuz -un punto clave para el comercio energético global por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial- permanece prácticamente bloqueado.
Durante el fin de semana apenas un puñado de buques logró atravesar ese paso estratégico, mientras que varios países del Golfo redujeron su producción debido a limitaciones en la capacidad de almacenamiento.
Las estimaciones del mercado calculan que la interrupción del flujo podría representar una pérdida cercana a los cinco millones de barriles diarios.
Las señales de una posible desescalada también tuvieron impacto en los mercados bursátiles de Asia, que comenzaron a recuperarse tras las fuertes caídas del inicio de semana. En Japón, el índice Nikkei 225 avanzó 2,9% y cerró en 54.248,39 puntos.
Neil Newman, director gerente y jefe de estrategia de Astris Advisory en Japón, atribuyó parte del repunte a las declaraciones del presidente estadounidense.
“Hoy es el repunte, obviamente los comentarios positivos del presidente Trump anoche, estamos empezando a ver la luz al final del túnel para la guerra”, sostuvo el analista.
Aunque advirtió que la volatilidad seguirá presente en el corto plazo, Newman consideró que el clima financiero muestra señales de mejora.
“La volatilidad seguirá presente, pero hoy el panorama se ve mucho más prometedor”, agregó.
En otros mercados de la región también se registraron avances. El índice S&P/ASX 200 de Australia subió 1,1% hasta los 8.692,60 puntos, mientras que el Kospi de Corea del Sur trepó 5,4% y cerró en 5.532,59 unidades.
En Hong Kong, el Hang Seng avanzó 2,1% hasta los 25.937,59 puntos, mientras que el índice compuesto de Shanghai ganó 0,6% y terminó la jornada en 4.120,45.
En Argentina, el impacto fue más moderado. El mercado accionario mostró leves subas en algunas de las principales compañías, mientras el tipo de cambio mayorista se mantuvo relativamente estable.
Sin embargo, la deuda soberana volvió a mostrar debilidad: los bonos del Tesoro registraron caídas y el riesgo país volvió a escalar, reflejando la cautela de los inversores frente al escenario global todavía incierto.