La decisión de la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos de invalidar la arquitectura arancelaria impulsada por Donald Trump abrió un escenario global de desconcierto y dejó a la Argentina ante un interrogante mayúsculo.
El Gobierno de Javier Milei había celebrado, apenas quince días antes, la firma de un acuerdo comercial con Washington que incluía concesiones a cambio de una reducción de aranceles. Hoy nadie sabe con precisión qué queda en pie.
“Estamos en etapa de clarificación”, admitieron funcionarios que siguieron de cerca las tratativas, en diálogo con El Destape. La frase sintetiza el desconcierto: el arancel del 10% que la Casa Rosada consideró un logro diplomático podría haberse evaporado tras el fallo judicial. O mutado. O quedar absorbido por una eventual suba general.
Si la resolución de la Corte implica que los aranceles quedan en cero para todos los países, la Argentina habría hecho concesiones para conseguir un beneficio que ahora se universaliza. Si, en cambio, prospera la advertencia de Trump de reinstalar gravámenes del 15% de manera general, surge otra pregunta: ¿ese 10% negociado se descuenta o rige el 15% sin excepciones? En los despachos oficiales reconocen que no tienen respuestas cerradas.
Pese al desconcierto, en el equipo libertario prevalece una lectura política: haber sellado el entendimiento con Trump es, por sí mismo, un activo estratégico. Confían en que el compromiso asumido por la contraparte estadounidense será respetado, más allá de cómo termine reconfigurándose el esquema arancelario tras el revés judicial.
🍃EN EL AIRE EL ACUERDO USA-ARG.
— Esteban Paulón (@EstebanPaulon) February 24, 2026
Y AHORA QUÉ? 😟
Tras el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos y la apliación de aranceles generalizados del 15% por parte de @realDonaldTrump, el "promocionado" acuerdo comercial voló por el aire. @pabloquirno debe dar explicaciones!… pic.twitter.com/xWozoRkLJI
En esa línea, los negociadores argentinos apuestan a que Trump no abandonará su rediseño comercial y utilizará los próximos 150 días para reconstruir la base legal de su programa. La herramienta en estudio es la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que habilita la imposición de aranceles de hasta 15% por un plazo acotado para corregir desequilibrios externos.
“Está por verse incluso qué va a pasar dentro de 150 días. Creemos que Trump se tomará ese periodo para encontrar la arquitectura legal nueva y estable para sostener los aranceles”, deslizan.
Mientras tanto, la cámara que nuclea a empresas estadounidenses en el país ya advirtió que los productos que no estén alcanzados por el entendimiento bilateral afrontarán un recargo transitorio del 10%.
En el Congreso, la oposición encendió alarmas. El diputado Esteban Paulón reclamó la presencia del canciller Pablo Quirno para explicar el estado de situación. “Tras el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos y la ampliación de aranceles generalizados del 15% por parte de Trump, el promocionado acuerdo comercial voló por el aire. ¡Pablo Quirno debe dar explicaciones! Queremos saber qué medidas tomará el gobierno argentino frente al nuevo contexto en materia de intercambio comercial entre nuestro país y USA”, exigió.
Así, lo que hasta hace días era presentado como un triunfo diplomático hoy navega en aguas inciertas. El Gobierno apuesta a que el vínculo político con Trump compense la fragilidad jurídica del momento. Pero, por ahora, la única certeza es la duda.