Nueva Delhi pone la IA en modo “gobernanza”: la batalla por el relato global - Política y Medios
20-02-2026 - Edición Nº6594

ANÁLISIS

Nueva Delhi pone la IA en modo “gobernanza”: la batalla por el relato global

09:21 |El corazón del encuentro en Nueva Delhi es la construcción de un marco de gobernanza aceptable para actores con intereses incompatibles. India intenta ubicarse como bisagra geopolítica: no sólo anfitrión, sino constructor de agenda, con un mensaje orientado al Sur: capacidad, infraestructur y accesibilidad.

Por: Lautaro González Amato*

 

La “Cumbre de Impacto IA” que se celebra en Nueva Delhi no es un evento tech más: es un escenario de poder simbólico donde gobiernos, CEOs y organismos multilaterales disputan quién define las reglas del futuro. India busca instalar una “hoja de ruta compartida” para gobernar la inteligencia artificial, con una agenda que va desde empleo y productividad hasta seguridad infantil y riesgos de frontera.

El dato político para Argentina es doble: por un lado, Javier Milei no asiste, y esa ausencia no es neutra en términos de posicionamiento internacional. 

Por otro, el debate que atraviesa la cumbre —innovación versus regulación, “IA abierta” vs “IA segura”, “liderazgo del Norte” vs “agenda del Sur”— conecta de lleno con los dilemas nacionales: competitividad, inversión, marco legal, y sobre todo confianza pública en un sistema atravesado por desinformación y deepfakes.

Gobernanza y soberanía narrativa: quién escribe las reglas

El corazón del encuentro en Nueva Delhi es la construcción de un marco de gobernanza aceptable para actores con intereses incompatibles. India intenta ubicarse como bisagra geopolítica: no sólo anfitrión, sino constructor de agenda, con un mensaje orientado al Sur: capacidad, infraestructur y accesibilidad.

El primer ministro de India, Narendra Modi, al recibir a Lula, Macron y líderes tecnológicos como Sam Altman de OpenAI y Demis Hassabis creador de Google DeepMind, encuadra el debate en los desafíos y oportunidades de la inteligencia artificial.  

“La IA tiene que democratizarse para que los humanos no se conviertan simplemente en un punto de datos para la IA o sigan siendo una materia prima para la IA. Debemos democratizar la IA. Debe convertirse en un medio de inclusión y empoderamiento, especialmente para el Sur Global”, expresó el jefe de Estado indio en su presentación.

En clave de comunicación política, es una declaración que sintetiza el proyecto nacional, ambición internacional y un encuadre moral que busca legitimidad más allá del mercado.

Seguridad infantil y “pánico moral” regulatorio: el nuevo consenso que ordena la escena

El eje de protección de menores funciona como puente entre posiciones enfrentadas: permite reclamar regulación sin parecer “anti-innovación”. Francia y la ONU empujan fuerte este frame. “Europa es un espacio seguro, y los espacios seguros ganan a largo plazo”, resaltó Macrón. 

Además, Modi reforzó la idea de una IA “curada” para chicos, llevando el debate a una metáfora comprensible para audiencias masivas: “Debemos estar aún más atentos a la seguridad de los niños… el espacio de la IA también debería estar guiado por los niños y las familias”.

En términos de relato, la cumbre muestra algo clave: la regulación entra por la puerta de los niños. Es el encuadre más eficaz para construir consenso social transversal y presionar a plataformas y laboratorios.

Empleo, inversión y “credibilidad de Estado”

La cumbre no sólo discute principios: se vende como plataforma de inversiones e infraestructura (con anuncios millonarios), aunque también expone el costo de la gestión del evento y su impacto reputacional.

La agencia de noticias Reuters reporta tensiones y críticas por desorganización, aún en un foro pensado para exhibir liderazgo.

Ese contraste es político: cuando un país quiere liderar la conversación pública internacional sobre IA, la forma (orden, logística, transparencia, coherencia) también comunica capacidad de gestión estatal.

Argentina ante la cumbre que decide el “sentido común” de la IA

Para Argentina, la lectura comunicacional es directa: hoy el mundo está construyendo el sentido común regulatorio de la IA (qué se considera riesgo, qué es aceptable, quién paga costos, quién audita). Y en esa conversación, la ausencia pesa.

Mientras tanto, puertas adentro, Argentina tiene el debate abierto: existen proyectos y movimientos institucionales para ordenar el uso de IA en el Estado y discutir marcos normativos, y también una preocupación creciente por el impacto de contenidos sintéticos y deepfakes en la esfera pública.

La oportunidad es estratégica: si el país quiere ser “hub” o polo de IA, no alcanza con prometer innovación. En comunicación política, la IA se gobierna con confianza: reglas claras, capacidad de auditoría, alfabetización ciudadana y un relato nacional consistente (qué defendemos, prohibimos e incentivamos). Si no ocupás ese lugar, otros lo ocupan por vos —y después sólo queda adaptarse a reglas ajenas.

 

*Autor del ebook “Unir la cadena. IA & comunicación política. Guía práctica para asesores”, LAMATRIZ, 2024.
 

 

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:

NEWSLETTER

Suscribite a nuestro boletín de noticias