En una jornada negra para la producción argentina, el mapa industrial volvió a achicarse. Mientras el eco del cierre de la emblemática Fate todavía resuena en las redacciones, otra noticia sacudió al sector: la fábrica de dulces y alfajores La Paila confirmó que dejará de operar el próximo 28 de febrero. Tras más de tres décadas de historia en Córdoba, la empresa baja la persiana para siempre, víctima de un combo letal de recesión y apertura comercial.
El anuncio, difundido a través de un comunicado que rápidamente se viralizó en redes sociales, no solo golpeó por la pérdida de una marca querida por los cordobeses, sino porque reavivó un debate urgente sobre el impacto de las políticas económicas de la gestión de Javier Milei.
"Nos vamos con lágrimas en los ojos"
Fundada en 1992 como un proyecto familiar, La Paila supo ser un símbolo de resiliencia. Logró expandirse con locales en los principales centros comerciales de la capital cordobesa y llegó a dar empleo a más de veinte personas. La firma tenía "chapa" de sobreviviente: superó el estallido de 2001 y logró surfear la crisis de 2016 durante el macrismo. Sin embargo, esta vez el muro fue infranqueable.
"Hoy nos vemos obligados a dar un paso al costado. La difícil e inestable realidad económica que vivimos, especialmente para quienes emprenden y producen, hace cada vez más difícil sostener un proyecto en el tiempo", expresaron sus dueños en un mensaje cargado de dolor.
El factor de las importaciones y la caída del consumo
Al igual que sucedió con el gigante de los neumáticos, desde La Paila señalan a la apertura de importaciones como el tiro de gracia. En un mercado de golosinas donde el consumo interno viene en picada, la competencia desigual con productos del exterior terminó por asfixiar a una pyme de capitales nacionales que ya no encontraba margen para subsistir.
Este cierre no es un hecho aislado, sino el último eslabón de una cadena de persianas bajas en Córdoba que comenzó a acelerarse a finales de 2025:
Diciembre 2025: Cierre de la fábrica de neumáticos IBF (40 despidos).
Enero 2026: Desaparición de Córdoba Goma, un histórico con 70 años de trayectoria.
Sector electrodomésticos: Despidos en la fábrica de motores WEG, arrastrada por el cese de producción de la planta de Mabe en Río Segundo.
Un escenario de alarmas encendidas
La sucesión de cierres en la provincia mediterránea enciende las alarmas sobre el estado real de la industria nacional. Mientras el Gobierno sostiene su hoja de ruta de apertura comercial, las empresas que aún resisten miran el calendario con angustia.
Lo de La Paila es, en definitiva, el síntoma de una época: firmas con décadas de historia y arraigo territorial que, tras haberlo dejado todo, ya no encuentran condiciones mínimas de previsibilidad para seguir apostando por el país.