Tras varias idas y vueltas con los gobernadores acuerdistas, La Libertad Avanza consiguió dar media sanción a su proyecto de Modernización Laboral en la Cámara alta. Los mandatarios provinciales del Partido Justicialista fueron claves para tal fin. Entre ellos figuran el salteño Gustavo Sáenz, el tucumano Osvaldo Jaldo y desde Córdoba, Martín Llaryora.
A cambio, los caudillos territoriales aliados y los opositores que mantienen vínculos con Balcarce 50 consiguieron que por ahora no les bajen fondos coparticipables del Impuesto a las Ganancias que iban a ser disminuidos a las sociedades comerciales, asimismo seguirán recibiendo ayuda de Nación con Aportes del Tesoro Nacional, obra pública y partidas discrecionales, que el Gobierno libertario procuró que no fueran convertidas en leyes.
Por su lado, los ‘Gordos` de la Confederación General del Trabajo también sacaron un rédito, que habrá que ver qué beneficio les trae a futuro. Mantuvieron la retención que las firmas les quitan como cuota sindical a los trabajadores por rama, estén o no afiliados a los gremios.
Del otro lado, los empresarios -en caso de que el proyecto se convierta en ley- serán favorecidos con la rebaja de las cargas sociales y otros costos, más la promesa de una alta disminución de litigios por despidos.
Lo cierto, es que todo esto va a depender de dos factores fundamentales: el crecimiento de la actividad económica y el aumento de la rueda del consumo, que viene frenada por la enorme cantidad de aumentos tarifarios y en los productos de la canasta básica.
El 2,9 por ciento de enero -una foto vieja de la tendencia alcista del IPC- enciende las alertas en el Palacio de Hacienda, pero en particular en quienes deben gastar la mayoría de su salario en transporte, luz, gas, agua, alquiler y alimentos.
Si en los dos años que le quedan de administración a Javier Milei no se blanquea ese 43% de empleados informales que hay y no desciende la tasa de desempleo, el logro legislativo de la gestión central en materia laboral habrá sido en vano. Obviamente en Casa Rosada desestiman estas posibilidades y se muestran más optimistas que nunca, pese a las incertidumbres económicas que rondan los bolsillos de la mayoría de los argentinos.
“Los inversores ya empiezan a mirar a la Argentina como un país en serio, nos llevó más de 24 meses conseguirlo, pero es mucho en tan poco tiempo. Todavía los populistas mantienen cuotas de poder y capacidad de daño, pero gracias al voto de la gente por ahora no les queda otra que romper baldosas y tirar piedras”, comentó exultante y con un cigarrillo en la mano uno de los altos colaboradores ministeriales, que no dudó en garantizar que, “de acá en adelante, con la reforma aprobada definitivamente, a las provincias no les espera otro destino que crecer para dejar de depender de Nación. La mayoría de los gobernadores lo entendieron y por eso apoyaron. Al grupo marginal que no quiere asumir la realidad los esperamos en las urnas en el 2027”, cerró el funcionario.
Al igual que este informante, la totalidad de integrantes del Gabinete nacional se mostró eufórico en las últimas horas. “Para la provincia de Buenos Aires y el resto de distritos que están tomados por la delincuencia impulsamos la nueva Ley Penal Juvenil ¿quién se puede oponer? Los Zaffaroni de la vida dejaron en claro que el garantismo conduce al desastre en el que estamos inmersos, con presos que te arman estafas desde sus celdas y pibes que son considerados mayores para votar, pero no para cumplir con la justicia si te matan por un celular o un par de zapatillas”, expresó un alfil de Las Fuerzas del Cielo que camina frecuentemente el primer piso de Balcarce 50.
PolíticayMedios aprovechó al portavoz informal para consultarle sobre cómo está la interna con los primos Menem y el ahora diputado, armador y titular de LLA bonaerense, Sebastián Pareja. El joven con cargo legislativo respondió: “Ahora estamos en un proceso de alineamiento total con el partido -y por supuesto con el presidente- que tiene que renovar mandato sí o sí. Es la única forma de que la batalla cultural que estamos dando se complete y que quien nos suceda no revierta, o destruya, todo lo que hemos construido hasta hoy y vamos a seguir construyendo, por supuesto”, concluyó.
La pérdida de autoridad y ordenamiento del PJ, que sigue bajo la égida de Cristina Kirchner, es leída por los mileístas como un activo que les asegura otros cuatro años al frente del Poder Ejecutivo Nacional. Muchos camporistas se han fraccionado y tienen la perspectiva de que será algún gobernador el único que pueda dar pelea a los seguidores de la escuela austríaca.
Sin embargo, en el palacio rosado observan como algo descabellada esa alternativa. “¿Qué gobernador?... ¿Kicillof? ¿Quintela? ¿Melella?... Ellos mismos los miden y ven que no repuntan ni un poco, y eso tiene que ver con que insisten con fórmulas remanidas, anacrónicas, como esa locura de ‘el Estado presente’ ¿Presente adónde, en la idea delirante de cobrar cada vez más impuestos para mantener a la casta política? No va más chicos eso. Se terminó”, enfatizó la fuente cercana al despacho de Karina Milei.
El lineamiento que baja el caputismo a las bases libertarias es que, “mientras el rechazo que tengamos en la sociedad sea menor al de las fuerzas que gobernaron del ’83 para acá, vamos muy bien. Ese equilibrio es el que no se puede romper bajo ningún punto de vista”, replican los dirigentes cercanos al principal consejero presidencial.
Otro punto que entusiasma a los mileístas es que Donald Trump gobernará los destinos de los Estados Unidos hasta enero del 2029, e insinúa con que podría dar pelea e ir contra la enmienda 22ª de la Constitución norteamericana que prohíbe expresamente que un ciudadano de ese país ocupe el Salón Oval por tres mandatos consecutivos.
De cualquier modo, en la Casa de Gobierno piensan en el mediano y largo plazo, con o sin él republicano en el escenario. Uno de los referentes de la Cancillería argentina que visita asiduamente el despacho de Santiago Caputo, opinó que, “ser aliados de la principal potencia del mundo nunca puede ser negativo, esa es pura hipocresía populista, porque si se fijan, hasta Cristina decía que iba a ‘Disneyworld’…”, manifestó entre risas sarcásticas el economista convertido en diplomático.
En ese contexto es que Milei prioriza las visitas al norte y decidió suspender su visita a Mendoza para estar el 18 de febrero en el Board of Peace (Consejo o junta de Paz) que abre el líder republicano en Washington DC, y sin solución de continuidad, volver a EEUU el 9 de marzo con el objetivo de estar presente en el ‘Argentina Week’, donde invitó a su socio radical mendocino, Alfredo Cornejo. Su agenda seguirá el 11 del mismo mes en Chile, donde asistirá a la jura de su par José Antonio Kast, quien apenas obtuvo el triunfo en el país trasandino visitó la Rosada.
Las últimas victorias parlamentarias le dan plafón al Gobierno nacional para empezar a arrojar globos de ensayo a través de usinas mediáticas que le son afines. El primero está encaminado a probar qué recepción tiene una reforma electoral que elimine definitivamente las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), que el año pasado solamente fueron suspendidas. Ese plan ya estaba en la cabeza de los popes violetas, pero no obtuvo el consenso suficiente.
Otra iniciativa encaminada a favorecer la supervivencia del liberalismo libertario -marca potenciada desde el Estado nacional- es cambiar la ley de financiamiento de los partidos políticos y sumar en la BUP (Boleta Única de Papel) el ítem que permita sufragar la lista única de un solo sello. El argumento de los oficialistas es bajar los costos de las elecciones apuntando a sostener el déficit cero.
Sin dudas, este tipo de modificaciones va a generar polémicas, resistencias y rechazos porque incorpora reglas, como, por ejemplo, sostener el 3 por ciento de votantes de un comicio a otro para mantener vigente a una agrupación política, y no ya el 2% que se requiere actualmente. Asimismo, se debería conseguir el 0,5% -y no 0,4%- de los electores para competir a nivel distrital.
La complejidad que impulsa La Libertad Avanza hacia sus potenciales contrincantes en el futuro agrega la pauta de alcanzar 10 circunscripciones -y no 5- al momento de conformar una formación partidaria de alcance nacional, que, a la vez, debería contar con 35 mil afiliados. Una lista de requisitos que no favorecería ni siquiera a los partidos provinciales, incluyendo a los aliados, que perderían autonomía ante la hegemonía mileísta, que tiene intenciones de pintar con su color a las 24 jurisdicciones del país.