Las negociaciones por la reforma laboral impulsada por el Gobierno sumaron un nuevo capítulo con la suspensión de la reunión que los gobernadores aliados tenían prevista en el Consejo Federal de Inversiones (CFI).
El encuentro fue desactivado a pedido del ministro del Interior, Diego Santilli, en medio de una estrategia oficial orientada a negociar por separado con cada provincia y evitar pronunciamientos colectivos que compliquen el armado legislativo.
La cancelación de la cumbre respondió también a la decisión de varios mandatarios cercanos a la Casa Rosada de mantener un perfil bajo mientras avanzan las conversaciones. Según trascendió, ya habían anticipado que no participarían del encuentro, en línea con la intención del Ejecutivo de canalizar las discusiones en ámbitos reservados.
Tras la suspensión, comenzó a circular la posibilidad de que los gobernadores más críticos del proyecto organicen una reunión virtual para coordinar posiciones. Entre los nombres que aparecen figuran Axel Kicillof (Buenos Aires), Gildo Insfrán (Formosa), Ricardo Quintela (La Rioja), Gustavo Melella (Tierra del Fuego), Gerardo Zamora (Santiago del Estero) y Sergio Ziliotto (La Pampa).
El mandatario pampeano, que mantiene canales de diálogo con la Nación pese a su rechazo a la iniciativa, se reunió este martes con Santilli y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Durante ese encuentro, Ziliotto habría planteado demandas vinculadas al traspaso de unos 600 kilómetros de rutas nacionales a su provincia y reclamó avances en el acuerdo por la deuda con las cajas jubilatorias, estimada en unos 400.000 millones de pesos.
El Gobierno busca consolidar respaldos legislativos mediante acuerdos que contemplen reclamos puntuales de cada distrito. La hoja de ruta oficial combina negociaciones sobre infraestructura, compromisos previsionales y transferencias de competencias con el objetivo de evitar que se configure un frente opositor amplio que complique la aprobación de la reforma.
En paralelo, la senadora Patricia Bullrich cerró durante la tarde del martes un entendimiento con bloques provinciales aliados para convocar a una sesión el próximo miércoles 11 de febrero. El viernes aparece como fecha límite para resolver el mecanismo de compensación que permita contener el impacto fiscal de la iniciativa sobre las arcas provinciales.
La postura más crítica dentro del grupo de gobernadores dialoguistas sigue siendo la de Ziliotto, quien reiteró su rechazo al proyecto tras el encuentro en Casa Rosada. El mandatario pampeano reclamó la elaboración de una norma que contemple a todos los sectores involucrados en el mundo del trabajo.
"Una reforma laboral es algo que tiene que beneficiar a todos y que se debata sin que participen o hayan participado inicialmente de la redacción, tanto los trabajadores como las pymes, le da un marco de sectorialidad que no se condice", expresó desde el Patio de Palmeras de Balcarce 50.
El gobernador sostuvo que trasladó esas objeciones directamente a los funcionarios nacionales y pidió ampliar el debate. "Se lo planteé recién en la reunión con Adorni y con Santilli. Habría que ampliar el debate, buscar que aporten los trabajadores, la CGT lo ha planteado, yo estuve reunido con la CAME también, el sector de las pymes tampoco ha sido consultado", afirmó.
En esa línea, advirtió sobre los límites de una reforma centrada exclusivamente en cambios normativos. "Son reformas que son necesarias pero necesitan la participación de todos los actores, si no va a ser una ley que no va a tener asiduos. Siempre hay que plantear que la generación de trabajo no pasa por la modificación de una ley, tiene que ver con las relaciones laborales, con la economía. Esto no soluciona absolutamente nada", concluyó.
Mientras el oficialismo acelera el cronograma parlamentario, la estrategia de negociaciones individuales con las provincias busca asegurar los votos necesarios para avanzar con la reforma. Sin embargo, el creciente número de condicionamientos y la resistencia de algunos gobernadores anticipan que el camino legislativo estará atravesado por nuevas tensiones y demandas de cambios en el articulado.