La temporada de verano comenzó con señales de alerta en la provincia de Buenos Aires. Según datos oficiales, en la primera quincena de enero viajaron más de 100 mil autos menos hacia la Costa Atlántica, un indicador que refleja el impacto directo de la crisis sobre el turismo, el consumo y el empleo.
El flujo vehicular cayó 7,1% interanual y 12% en comparación con la temporada 2023/2024, de acuerdo con un relevamiento de Aubasa, la empresa estatal que administra los peajes de la Autovía 2.
Entre el 1 y el 15 de enero, se registraron 1.291.519 vehículos en dirección a los destinos turísticos de la Costa Atlántica. La cifra representa 100.077 autos menos que en el mismo período del año pasado, cuando se contabilizaron 1.391.596 vehículos.
Desde Aubasa advirtieron que la caída del tránsito no es un dato aislado, sino una señal clara del menor movimiento turístico en uno de los momentos clave del verano.
“Menos autos en la ruta significa menos turismo, menos consumo y menos trabajo en uno de los principales motores económicos del verano”, afirmó Pablo Ceriani, gerente general de la empresa.
Según el informe, si se toman como referencia los registros de la temporada 2023/2024, la baja alcanza el 12%, profundizando el diagnóstico negativo sobre el actual verano en la Costa bonaerense
Menos turismo y estadías más cortas
Los números del tránsito refuerzan las estadísticas difundidas por el gobierno de Axel Kicillof. La semana pasada, durante un encuentro en Villa Gesell, se presentó un duro diagnóstico de la temporada: en la primera quincena hubo un 2,4% menos de turistas, lo que equivale a unos 90.000 visitantes menos respecto del verano 2024/2025.
Si la comparación se extiende a la temporada 2023/2024, la caída asciende al 9%, confirmando una tendencia de menor afluencia y estadías más breves.