Trump se anota entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo y presiona al chavismo para cooperar - Política y Medios
08-01-2026 - Edición Nº6551

ANUNCIO OFICIAL

Trump se anota entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo y presiona al chavismo para cooperar

Tras capturar a Maduro y descartar la instauración de un Gobierno con dirigentes de la oposición, EE UU avanza en la captación de hidrocarburos; mientras que negocia con más paciencia el ordenamiento político.

En medio del reordenamiento político en Caracas y de las conversaciones directas entre Washington y el Gobierno interino, Donald Trump anunció que Venezuela entregará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos, en una operación que quedará bajo control directo de la Casa Blanca.

Según declaró el mandatario estadounidense, el objetivo es administrar los fondos “en beneficio del pueblo venezolano” y de los intereses estadounidenses.

La noticia fue comunicada por el propio Trump a través de su cuenta en The Truth Social, su habitual canal de comunicación: “Me complace anunciar que las autoridades provisionales de Venezuela entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad y autorizado a los Estados Unidos”.

En esa misma línea, detalló que “este petróleo se venderá a su precio de mercado y yo, como presidente, controlaré ese dinero para garantizar que se utilice en beneficio del pueblo venezolano y de Estados Unidos”.

Trump precisó además el mecanismo logístico de la operación. “He solicitado al secretario de Energía, Chris Wright, que ejecute este plan de inmediato. Se transportará en buques de almacenamiento directamente a los muelles de descarga en Estados Unidos”, detalló, dejando en claro que se trata de una acción coordinada al más alto nivel.

La medida fue reforzada por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien ratificó que el régimen de sanciones seguirá siendo la principal herramienta de presión sobre la dirigencia venezolana. En particular, Washington apunta al sector petrolero y a las estructuras criminales como palancas para condicionar a los eventuales sucesores de Maduro.

El impacto del anuncio no tardó en reflejarse en los mercados. En una jornada marcada por la volatilidad y la incertidumbre sobre el futuro político del país caribeño, los precios internacionales del crudo cerraron en baja. El barril de Brent para marzo cayó 1,72% y se ubicó en 60,70 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) para febrero retrocedió 2,04%, hasta los 57,13 dólares.

La captura de Nicolás Maduro reconfiguró de manera abrupta el tablero energético global. Los operadores comenzaron a recalcular escenarios ante la posibilidad de que las vastas reservas venezolanas vuelvan a ser explotadas a gran escala, ahora bajo una tutela directa de Estados Unidos.

En ese contexto, la Casa Blanca convocó este martes a los principales ejecutivos de las grandes petroleras estadounidenses para analizar la situación venezolana. La reunión, prevista para finales de esta semana, es considerada clave para los planes de Washington de facilitar el regreso de las compañías que abandonaron el país tras la estatización de las operaciones hace dos décadas.

Desde la administración republicana aseguran que los contactos con el sector privado vienen de antes. Trump afirmó el fin de semana que ya mantuvo encuentros con todas las petroleras estadounidenses, incluso antes de la captura de Maduro. “Todas nuestras compañías petroleras están listas y dispuestas a hacer grandes inversiones en Venezuela que reconstruirán su infraestructura petrolera, que fue destruida por el régimen ilegítimo de Maduro”, sostuvo Taylor Rogers, vocera de la Casa Blanca.

La negociación política corre en paralelo al frente energético. Tras la detención del exmandatario, Delcy Rodríguez fue proclamada presidenta interina conforme a la Constitución venezolana, con un mandato limitado a un mes o hasta la convocatoria a elecciones. Trump avaló esa designación, pero dejó en claro que Estados Unidos tomará las riendas de la transición y descartó de plano que María Corina Machado asuma el cargo.

El presidente estadounidense endureció además su discurso hacia la dirigencia venezolana. Advirtió que el destino de Rodríguez podría ser “peor” que el de su antecesor si no “hace lo correcto” y si el país no se alinea con los intereses estratégicos de Washington. En ese marco, presiona para abrir plenamente las reservas de crudo a las empresas norteamericanas.

La respuesta desde Caracas no se hizo esperar. Rodríguez buscó marcar límites frente a la presión externa y también enviar un mensaje político interno. “Hemos crecido en fortaleza y espiritualmente para afrontar los desafíos, las agresiones y las amenazas. Para quienes me amenacen: mi destino no lo decide sino Dios, esa es mi respuesta”, afirmó.

En su primer día formal al frente del Ejecutivo, la presidenta interina decretó siete días de duelo nacional por las víctimas de la operación estadounidense y avanzó en la conformación de su equipo económico, un área sensible que ya había conducido antes de la caída de Maduro y que aparece como prioridad absoluta de la transición.

Mientras tanto, el anuncio petrolero de Trump expone el núcleo de la disputa: el control de los recursos energéticos como eje de la reconfiguración política venezolana. Con millones de barriles en juego, la transición se debate entre la presión de Washington, la fragilidad interna y un mercado global que ya empezó a reaccionar.

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