El fallecimiento de un adolescente de 14 años por hantavirus en San Andrés de Giles, provincia de Buenos Aires, generó conmoción y reactivó la preocupación por la expansión del virus en distintas zonas rurales del país.
La Municipalidad de San Andrés de Giles confirmó el diagnóstico el 2 de enero, y la muerte del joven —identificado como Rodrigo Morínigo— fue comunicada en la madrugada del día 3. Según detalló el medio local Infociudad, el adolescente había sido internado inicialmente en el Hospital San Andrés y luego trasladado al Hospital Interzonal General de Agudos San José de Pergamino, donde falleció tras agravarse su cuadro.
Las autoridades locales verificaron el caso con análisis de laboratorio, aunque aún no se ha determinado el sitio exacto de contagio. Los antecedentes epidemiológicos en San Andrés de Giles registraban casos en 2019 y 2020, pero sin víctimas fatales hasta esta semana.
Un brote que afecta a varias provincias
De acuerdo con el Boletín Epidemiológico Nacional y datos del Ministerio de Salud de la Nación, durante 2025 se notificaron 72 casos confirmados y 22 muertes por hantavirus en Argentina, lo que equivale a una letalidad del 29,2%, más del doble del promedio de los últimos cuatro años (15,4%).
El centro del país concentra el 64% de los casos, seguido por el noroeste (21%), sur (11%) y noreste (5%). Entre las provincias más afectadas figuran Santa Fe, con 13 diagnósticos y tres muertes, y Salta, con 12 contagios y cinco fallecimientos.
Los datos oficiales señalan que el 55% de los infectados tuvo contacto directo con roedores o sus excrementos, el 35% residía en zonas rurales y el 32% había realizado actividades en entornos silvestres. Entre septiembre y abril suele concentrarse la mayor cantidad de contagios, con picos de casos entre noviembre y enero.
Qué es el hantavirus y cómo se transmite
El hantavirus es una zoonosis viral transmitida por el contacto con orina, saliva o heces de roedores silvestres, especialmente del ratón colilargo. Las partículas virales pueden ser inhaladas al limpiar galpones, viviendas rurales o espacios cerrados infestados por roedores.
Los síntomas iniciales incluyen fiebre mayor a 38°C, dolores musculares, cefalea, náuseas, vómitos y diarrea, y en fases avanzadas puede derivar en insuficiencia respiratoria aguda y shock cardiogénico. El Ministerio de Salud advirtió que no existe vacuna ni tratamiento antiviral específico, por lo que la prevención y el control ambiental son las principales herramientas.
Prevención y vigilancia epidemiológica
La Municipalidad de San Andrés de Giles difundió recomendaciones oficiales: mantener limpias las viviendas rurales, sellar grietas que permitan el ingreso de roedores, desinfectar superficies con lavandina, y ubicar huertas y leña a más de 30 metros de la casa. También se sugiere ventilar ambientes cerrados antes de limpiarlos, acampar lejos de malezas y basurales, y nunca dormir directamente sobre el suelo.
El Ministerio de Salud de la Nación confirmó que se mantiene la vigilancia epidemiológica activa sobre convivientes y contactos del caso confirmado, en coordinación con los municipios bonaerenses.
El aumento sostenido de contagios y muertes por hantavirus tensiona los sistemas provinciales de salud y expone la necesidad de reforzar las estrategias de prevención rural y control ambiental, en un año donde los brotes zoonóticos ganaron protagonismo dentro del mapa sanitario nacional.