Luego del bombardeo en Caracas y su captura, el ex dictador venezolano, Nicolás Maduro, enfrentará este lunes a un juez federal en Nueva York para escuchar formalmente las acusaciones que le formula la justicia estadounidense -y que sirvieron como marco para la inédita intervención militar en el país sudamericano-.
La audiencia inicial marca un rápido ingreso al sistema judicial de Estados Unidos, mientras todavía duran las repercusiones del derrocamiento, que provocó celebraciones multitudinarias de venezolanos exiliados; pero también la preocupación de la comunidad internacional y de sectores políticos a raíz de la injerencia directa del 'Tío Sam' en un país el 'patio trasero'.
Maduro y su esposa, Cilia Flores, permanecen bajo custodia federal desde el sábado, tras una operación ejecutada en Caracas por fuerzas estadounidenses y su posterior traslado a territorio norteamericano. El objetivo de la audiencia es protocolar: comunicar cargos, garantizar el derecho a defensa y definir las primeras pautas del proceso, incluida la posibilidad de una prisión preventiva.
La fiscalía le imputa delitos de “narcoterrorismo” y conspiración para el tráfico internacional de drogas, una figura que combina narcotráfico con el uso de estructuras armadas o violentas para facilitar la distribución de estupefacientes.
Según el Departamento de Justicia, Maduro habría sido parte de un entramado sostenido durante años para enviar toneladas de cocaína a Estados Unidos, con el aparato estatal venezolano como respaldo operativo.
La causa no es nueva. Los cargos se remontan a marzo de 2020, cuando fiscales federales apuntaron contra Maduro y otros jerarcas del chavismo por su presunta vinculación con el denominado Cartel de los Soles. Una organización que, según la acusación, integraban sectores de las fuerzas armadas y del poder político. El objetivo, sostenían entonces los investigadores, era “inundar” el mercado estadounidense de cocaína como herramienta de presión y desestabilización.
Cilia Flores también aparece alcanzada por el expediente. Para los fiscales, formó parte del círculo de poder que habría facilitado o encubierto actividades ilícitas.
Su nombre ya había quedado asociado a causas previas: en 2017, dos de sus sobrinos fueron condenados en Nueva York por intentar ingresar cocaína a Estados Unidos, un antecedente que la acusación suele citar como parte del entramado familiar bajo sospecha.
Así bajaba Nicolás Maduro del avión que lo trasladó a Nueva York luego de ser capturado en el marco del ataque de Estados Unidos a Venezuela.https://t.co/UgSv4IW2UV pic.twitter.com/e1xvoBFfuY
— Corta (@somoscorta) January 4, 2026
Desde el punto de vista procesal, la audiencia de este lunes es el acto que formaliza el inicio del caso con el acusado presente ante el tribunal. Allí, la fiscalía detalla los cargos, la defensa puede plantear objeciones preliminares y el juez adopta decisiones iniciales sobre detención, plazos y acceso a la evidencia.
El expediente abre, además, discusiones jurídicas de fondo. Una de ellas es la competencia de la justicia estadounidense sobre hechos ocurridos fuera de su territorio.
El Departamento de Justicia sostiene que el impacto directo del narcotráfico en Estados Unidos y el uso de rutas internacionales con destino final en ese país habilitan la jurisdicción federal. Otro punto sensible es el estatus de Maduro como ex jefe de Estado, un argumento que Washington considera inválido tras su salida forzada del poder.
El impacto político es inevitable. Por primera vez, un ex mandatario venezolano enfrenta de manera directa a la justicia penal de Estados Unidos por delitos de máxima gravedad.
El caso refuerza la estrategia de Washington de avanzar en el predominio político y económico sobre latinoamérica, en el marco de un rediseño de la geopolítica impulsado por Donald Trump; que vuelve a replegar el área de influencia directa sobre el continente ante la prepotencia del avance de la economía de China -particularmente en el cono sur americano-.
En abril del año pasado, el mandatario estadounidense buscó patear el tablero del comercio internacional con un vendaval de aranceles a una enorme cantidad de países del mundo; con el objetivo de comenzar a sanear el déficit comercial que arrastraba la economía e incentivar el retorno a la producción local.
Entretanto, Trump enfrentaba el desafío de desacelerar la ascendencia de China en el mercado global y lograr una mayor competitividad para la manufactura estadounidense. Desde allí, inició gestiones con sus aliados en medio oriente para bajar el precio internacional del petróleo buscando reducir los costos, y no se molestó en disimular que la invasión en Venezuela se inscribe también en esta empresa.
Unos hablando de dictadores, otros hablando de narcos y Trump hablando de petróleo 😉 pic.twitter.com/pzOhxAdyys
— Decio Machado (@DecioMachadoF) January 3, 2026
En términos prácticos, el camino recién empieza y promete ser largo. Las causas por narcotráfico internacional de esta magnitud suelen extenderse durante años, con audiencias preliminares, disputas probatorias y eventuales negociaciones. El desafío central para la fiscalía será probar no solo la existencia de envíos de droga, sino el rol específico de Maduro en su diseño, coordinación o encubrimiento.
En todo caso, la comparecencia de Maduro ante la Justicia norteamericana marca un punto de inflexión en la historia moderna de Venezuela, que llevaba un cuarto de siglo administrada por el chavismo.
El régimen, cuya legitimidad política se había visto notablemente desgastada a lo largo de los últimos años -y casi desaparecida tras las últimas elecciones, donde Maduro se autoproclamó ganador negándose a mostrar las actas que lo acreditaran-, parece haber encontrado sus límites en la sed energética de una potencia en decadencia.
La geopolítica administrada desde Washington y los tribunales de Nueva York abre un nuevo período de incertidumbre no sólo para Venezuela, sino también para toda la región latinoamericana; donde Trump busca plantar bandera nuevamente, en una reedición de bajo presupuesto de la Doctrina Monroe que signó sus políticas internacionales durante el siglo pasado.