El Gobierno de Milei juega un partido en el Congreso y otro contra la AFA - Política y Medios
28-11-2025 - Edición Nº6510

ENTRETELONES DE CASA ROSADA

El Gobierno de Milei juega un partido en el Congreso y otro contra la AFA

16:33 |En el contexto de una impronta de rosqueo político que escala, Javier Milei se metió en una batalla campal con el titular de la AFA, Claudio ‘Chiqui’ Tapia.

Por: Juan Pablo Peralta (Desde Casa Rosada)

 

Una de las frases más escuchadas en Balcarce 50 es: “Todo está sujeto a cambios”. Y cuando se repite este mantra no se habla solamente de las agendas y actividades oficiales, sino de variantes en las estructuras del poder y la de sus principales protagonistas. Lo que determinó el triunfo del 26 de octubre es que se potenció el control de la comandancia libertaria que recae solamente en seis personas: los hermanos Milei, los primos Menem, Manuel Adorni y Santiago Caputo. En el reparto de tareas, este último se mantiene al mando de la revisión de todo lo que definan sus superiores. No toma decisiones por sí mismo, sino que propone y audita todas las áreas y estrategias. Es él mismo el que se jacta de no tener participación partidaria, menos aún después del empoderamiento que tuvieron los riojanos y el armador bonaerense Sebastián Pareja, con los resultados en los últimos comicios. Si hay algo que el consejero no quiere, es parecerse en lo más mínimo al ex jefe de Gabinete de Mauricio Macri, nos referimos a Marcos Peña. Cada vez que en la mesa chica intentan ponerlo en ese rol, el joven consultor se desmarca de la categoría institucional vinculada a tener cargos y estampar su firma en documentos en los que queden registradas las decisiones de gestión. Algo que el eyectado Guillermo Francos le criticó, consiguiendo que esa fuera la gota que rebalsó el vaso que culminó con sus intentos de independencia. “Acá no hay librepensadores”, se enfatizó desde el principio en el círculo íntimo de quien ocupa la primera magistratura.

En esa estructura, la comandancia violeta no considera como propio a ningún otro funcionario más que los nombrados. El utilitarismo que se está haciendo con la figura de Patricia Bullrich y Diego Santilli es exactamente la que se ejecutó con el ex ministro coordinador y el resto de los altos mandos que quedaron afuera de la administración sin mediar amistades, cercanías o lealtades. El propio Adorni señaló en algún momento que si el jefe de Estado se levantaba un día con la determinación tomada de enviar a cualquiera de ellos a la casa lo iba a hacer sin mediar tintas. Obviamente, dadas las circunstancias, hoy el vocero también cumple la función de ser el brazo ejecutor de Karina y Javier Milei. Eso lo aleja de esa posibilidad, que siempre sonó más como una subrepticia advertencia al resto del funcionariado, que huele el miedo de caer en la redada cada vez que internamente se empiezan a quejar de que hay alguien que está filtrando información a los medios en materia de reuniones y encuentros privados. El ex titular del eliminado ministerio de Infraestructura, Guillermo Ferraro, fue el primero en caer en el ruedo de las acusaciones que siguieron a Nicolás Posse (ex JGM) y a una sucesión de despidos -que de la ex canciller Diana Mondino para acá- no se detuvo nunca. Ni hablemos del hoy innombrable José Luis Espert.

Estas semanas, el papel de Santilli a cargo del Ministerio de Interior -y en consecuencia de la revinculación con los gobernadores- es fundamental, porque allí se juega, no sólo tener un Presupuesto para el año que viene, sino avanzar con las denominadas reformas de segunda generación, que son las que el mileísmo considera fundamentales a la hora de ganar la confianza de los inversores, para que sean ellos los encargados de mover la rueda de la actividad económica, que por ahora crece en las tablas de Excel del INDEC del massista Marco Lavagna. “Son los privados los que van a generar empleo y crecimiento, el Estado se encarga de crear el marco legal que les facilite la tarea”, opinó uno de los asesores más cercanos al primer mandatario. 

Lo mismo ocurre con la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que derrotada en las elecciones presidenciales del 2023 apostó por él: ‘si no puedes vencerlos únete a ellos’. Por estas horas le han encomendado la difícil labor de defender a la senadora electa de Río Negro, Lorena Monteverde. Una cuestión que todavía no ha podido concretar porque los números en la sesión de este viernes no la pudieron sostener en la banca, lo que ocasionó que su pliego vuelva a comisiones. Es que su causa vinculada al narcotráfico en los EEUU en 2002 es una mancha que ni Luis Juez, ni muchos otros de sus defensores pudieron dar vuelta. La rionegrina afirma estar libre de culpa y cargo, pero ni siquiera puede asistir como delegada legislativa a las reuniones de la AmCham, la cámara de comercio que agrupa en el país a las principales empresas norteamericanas. Inclusive, su visado en territorio estadounidense estaría vedado. Lo que sí está claro, es que la vicepresidenta Victoria Villarruel no va a mover un dedo para avalar el ingreso de la dirigente de confianza de los Milei a la Cámara baja. Ella ya la había repudiado puertas adentro cuando entró como diputada por LLA.

Los operadores gubernamentales hacen circular en el mundillo mediático afín que tienen mucho optimismo en cuanto a la aprobación de la Ley de Leyes en las Extraordinarias que van del 10 al 31 de diciembre. Por lo pronto, la orden fue apurar al Consejo de Mayo para que emita su documento final el 9 de diciembre y empiece el tratamiento en el Parlamento con el respaldo del mayor número de los mandatarios provinciales que mantienen relación con la Rosada. “En nuestros cálculos no se va a tener que prorrogar otra vez, pero llegado el caso, si nos bloquean, no se descarta nada. No vamos a aceptar que intereses particulares se impongan al voto de confianza que nos dio la gente”, le confesó a PolíticayMedios un colaborador ministerial que agregó: “El poncho le va a aparecer a los que colaboren. A los que bajen impuestos; se impongan como meta fundamental el equilibrio fiscal y pierdan la costumbre de reclamarle a la Nación que siempre les salve las papas”, sentenció. Las palabras fueron dirigidas al salteño Gustavo Sáenz, quien se puso al hombro la tarea de presionar al Gobierno, afirmando que con la buena predisposición no alcanza, que se requiere financiamiento y que se les den los fondos coparticipables que les corresponden constitucionalmente. El norteño promueve junto a otros peronistas –y no tanto-, como el neuquino Rolando Figueroa, la conformación de un interbloque que tenga poder de fuego en el Congreso.

En ese tándem aparecen, entre otros, el tucumano Osvaldo Jaldo y Raúl Jalil, que insisten con que la principal minera catamarqueña (YMAD) quede a cargo de su distrito. El pejotista, que también reniega del kirchnerismo y Cristina Fernández, es uno de los más asiduos visitantes a la sede del Ejecutivo nacional. Tanto él, como sus pares y dirigentes de la CGT, caso Gerardo Martínez, se dedicaron esta semana a decir que están a favor de una modernización laboral pero que para eso necesitan leer el texto que el PEN va a enviar al Parlamento. “Nadie vota a un gobierno para perder derechos”, le dijo a la prensa acreditada el cacique de la UOCRA, que ve en la impronta desreguladora de Federico Sturzenegger un peligro que apunta a las cajas sindicales.

“Que salgan a la calle, que convoquen a un paro nacional, que hagan lo que quieran. Vamos a ver cuántos los apoyan”, expresó un asistente presidencial, que no dudó en asegurar que, más allá de esas declaraciones, “la mayoría de los ‘Gordos’ están a favor de la reforma, lo que pasa es que tienen bases que les meten presión y tienen que hacerse los duros para la tribuna, nada más”, subrayó.

Por si fuera poco, en el contexto de una impronta de rosqueo político que escala, Javier Milei se metió en una batalla campal con el titular de la AFA, Claudio ‘Chiqui’ Tapia, que con Rosario Central, Angel Di María y Estudiantes de La Plata en el medio, junto al ‘Pincha’ y su mandamás Sebastián Verón (más otros condimentos en materia de negocios de transmisión) determinó que el Presidente no vaya al sorteo de selecciones el próximo 5 de diciembre de cara al Mundial 2026, a realizarse en Washington, y donde se aseguraba que iba a compartir un palco con su par republicano, Donald Trump. En Casa de Gobierno desmintieron que la supresión del viaje tenga que ver con Lionel Messi, quien recibió una fuerte embestida en redes de parte de la pareja del presidente del equipo platense. Un conflicto que promete aumentar, porque la discusión por la reconversión de los clubes en Sociedades Deportivas Anónimas (SAD) es el objetivo de los mileístas. Un paradigma que también defiende a rajatabla el ex kirchnerista Daniel Scioli, a cargo de Turismo, Ambiente y Deportes, quien consultado por su viraje en ese sentido y otros temas en los que ahora concuerda con los dogmas liberales libertarios respondió sin inmutarse: “Evolucioné ¿Qué? ¿No puedo?...

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