Tras su encuentro con Victoria Villarruel, la ministra de Seguridad y senadora electa Patricia Bullrich sostuvo que la reunión dejó claras las discrepancias sobre “cómo encarar el futuro” en el Senado. Planteó que la vicepresidenta “se ubica como presidenta del cuerpo sin tomar partido”, y reclamó que acompañe el avance de los proyectos centrales del Gobierno.
En declaraciones a LN+, Bullrich, quien asumirá el 10 de diciembre como jefa del interbloque oficialista en la Cámara alta, delineó su estrategia legislativa: “El objetivo que voy a buscar, junto con todo nuestro bloque, es que la vicepresidenta, sin violar el reglamento porque no hace falta, ayude a impulsar las iniciativas que el Gobierno necesita para que la Argentina crezca”.
Reconoció que el oficialismo deberá construir mayorías y mencionó como prioridades del Ejecutivo los temas de orden, seguridad, economía y el paquete de leyes que la administración Milei considera esenciales. También se comprometió a trabajar para asegurar los votos necesarios en cada proyecto clave.
Luego del encuentro, que se produjo tras semanas de tensiones públicas, Villarruel buscó mostrar sintonía y afirmó: “Conversamos y nos pusimos de acuerdo para lo que viene”.
Bullrich, por su parte, enfatizó que pretende instalar un clima de trabajo “cómodo y abierto” para todos los senadores: “Cada uno fue elegido por el pueblo argentino y no es mi función discutir su representatividad. Mi despacho estará abierto para colaborar en todo lo que haga falta”.