Jueves 20 de septiembre de 2018
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POLITICA | 20.18.2018

Acorralado por las críticas internas, renunció Valentín Díaz Gilligan

Había recibido el apoyo de Marcos Peña y Mauricio Macri. Sin embargo, tanto radicales como dirigentes de la Coalición Cívica le pedían su renuncia. El kirchnerismo lo denunció por lavado de activos.

El subsecretario general de la presidencia de la Nación, Valentín Díaz Gilligan, renunció tras el escándalo por la revelación de una cuenta suya en Andorra por 1,2 millones de dólares. Una vez conocida esta noticia, había sido defendido por su jefe, Fernando de Andreis, y respaldado por el jefe de gabinete, Marcos Peña Braun, y el presidente, Mauricio Macri.

Peña Braun había dicho ayer en declaraciones radiales que en el caso "no había fondos públicos" en cuestión. Evitó decir que así si Díaz Gilligan evadió impuestos a través de cuentas en el exterior, sí se ve afectado el patrimonio público, porque el Estado no recaudó a causa de la evasión al fisco.

Tanto desde el radicalismo como la Coalición Cívica salieron a cruzar al ahora ex subsecretario. Mario Negri, presidente del interbloque de Cambiemos en el Congreso Nacional, había pedido la separación del cargo. Por el lado de Elisa Carrió, fue Fernando Sánchez quien sostuvo que él, en el lugar de Díaz Gilligan, pediría licencia.

No sólo fueron motivo de su renuncia las críticas internas. Díaz Gilligan alegó su propia torpeza al decir que la cuenta no era de él sino que había prestado su nombre para la off shore de "Paco" Casal, un representante uruguayo de jugadores de fútbol que tiene una causa en el país vecino por evasión al fisco.

Además, el diputado nacional kirchnerista, Rodolfo Tailhade, denunció penalmente al ex funcionario por el delito de lavado de activos y omisión maliciosa en su declaración juarada. La denuncia quedó en el juzgado federal de primera instancia de Claudio Bonadío.

Así las cosas, Valetín Díaz Gilligan presentó su renuncia ayer por la tarde, acediado por las críticas internas, denuncias de la oposición y una defensa propia que desde el primer momento fue errónea.