Lunes 13 de julio de 2020
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ECONOMIA | 20.16.2016

¿Qué implica que Argentina haya entrado en recesión?

El doctor en Ciencias Sociales, Gabriel Merino, analizó la situación económica actual y explicó cómo influye en el común de la gente que el país haya entrado en recesión.

El medio británico The Economist, criticó duramente el programa económico que desarrolla el gobierno de Mauricio Macri, señaló que “la economía está yendo en el sentido equivocado” y que el país ya ha entrado en recesión.

En charla con Política&Medios, el doctor en Ciencias Sociales, docente e investigador de la UNLP-CONICET, Gabriel Merino, analizó la actual situación económica y explicó que implica para el común de la gente que el país haya entrado en recesión.

En relación al artículo del medio británico, Merino aseguró: “Lo que refleja The Economist, e incluso reconoce Federico Sturzenegger, presidente del Banco Central, es que ya van tres trimestres recesivos, y que el panorama para este año, dicho por el propio FMI es de una economía en recesión con una caída de 1,5%. Cabe aclarar que el año pasado, 2015, si bien no fue un año de los mejores, no hubo recesión, como muchos aseguraban, sino crecimiento económico”.

“A la actual situación hay que sumarle el ajuste ortodoxo que está llevando adelante el gobierno nacional, que pretende bajar la inflación, estabilizar y transformar la economía en función de las demandas del gran capital. Eso implicó una transferencia de recursos de 20 mil millones de dólares de los sectores populares, trabajadores y medios hacia los sectores más concentrados de la economía. Esa transferencia implica una enorme baja del consumo que es lo que ya se está viendo”, agregó.

Merino señaló que “por otro lado, las inversiones que se prometían como otro núcleo dinamizador de la economía, no estarían llegando. Todo esto representa un problema bastante complejo para el gobierno que, además, trató de impulsar las paritarias por debajo de la inflación, para recomponer tazas de ganancias del capital. Eso se refleja en el consumo. A ello hay que agregar la apertura de las importaciones que destruye industria nacional y, por lo tanto, el trabajo argentino”.

“Consumo, inversión, gasto público son todas variables que han caído. Las exportaciones del agro seguramente aumentarán, pero eso se contrarresta con el aumento en las importaciones. Estamos en presencia de un ajuste ortodoxo de depresión de la demanda agregada con fuerte impacto en los sectores populares”, remarcó.

Al señalar cómo la recesión afecta al ciudadano de a pie, Merino explicó: “La población argentina crece al 1% anual, para que la gente no sea más pobre al año siguiente la economía también tiene que crecer, por lo menos, un 1%. Si este año la caída de la economía va a ser de 1,5%, sumado al crecimiento de la población, esto indica que el ingreso per capita va a caer. Esto significa que, en general, la gente va a ser más pobre, va a haber una economía estancada, menos capacidad de consumo, menos capacidad de ahorro, menos recursos para construir o alquilar, mayor posibilidad de la pérdida de trabajo o de precarización laboral, etc.”.

“El mayor problema es que a esto se le suma la enorme transferencia de ingresos de los sectores populares, trabajadores, medios y Pymes hacia los sectores concentrados de la economía, con lo cual, además de la caída de la economía, el ingreso para los sectores populares cae aun más, porque mucha de esa riqueza se va para las clases más altas. Entonces esto se transforma en recesión combinada con una profundización de la desigualdad, un combo durísimo que ya vivimos entre 1998 y 2002 en Argentina”, concluyó.