Sábado 11 de julio de 2020
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POLITICA | 17.20.2020

En un giro veloz, Libres del Sur y Barrios de Pie le envían señales al Gobierno en busca de un acercamiento

Luego de apostar por la candidatura de Roberto Lavagna, la corriente política liderada por Humberto Tumini rediseñó su estrategia y busca acercarse a la actual gestión.

En la foto: Mesa Nacional de Barrios de Pie

 

La persistente apuesta de Libres del Sur por ocupar espacios de representación parlamentaria a través de propuestas electorales de variada procedencia, en 2019 volvió a dejar con sabor a nada a los seguidores de Humberto Tumini.

Luego la ruptura que a principios del año pasado alejó de ese espacio a Victoria Donda junto a Daniel “Chucky” Menéndez (que formaron Barrios de Pie/Somos), Tumini y su histórico compañero Jorge “Huevo” Ceballos tuvieron que esmerarse en la tarea de reagrupar a su tropa.

Además, la "orga" territorial de "El Pelado" Tumini lanzó otra nueva referencia, la de la disciplinada Silvia Saravia, cordinadora nacional de Barrios de Pie desde la conflictiva partida de Menéndez.

En ese derrotero, durante 2019 la dupla Tumini - Ceballos afianzó una alianza inesperada y que dejó con la boca abierta a más de un conocedor de la tradición guevarista que supo verbalizar profusamente Libres del Sur: se acopló al "proyecto Juan Manuel Urtubey".

Como se sabe, tan mal salió la apuesta por el ex gobernador de Salta (que ahora amaga con mudarse a alguna goegrafía más bella y sin niños muertos de hambre, como la de España) y por el proyecto Lavagna Presidente (comandado por el gastronómico y nada guevarista Luis Barrionuevo) que LdS y BdP pasaron un fin de año lleno de tribulaciones y debates internos. 

La postura que se impuso fue la de pegar un volantazo, alejarse de la estrategia insurreccionalista del Polo Obrero, y arrimarse al nuevo esquema de poder intitucional.

Además, el vínculo que Tumini forjó con Daniel Arroyo en la experiencia electoral de 1País (en 2017) ayudó a que la corriente que dirige apostara por sentarse en la mesa de las organizaciones aliadas a la actual gestión. 

Con ese objetivo de corto plazo,  a principios de año Barrios de Pie lanzó jornadas de protesta en hipermercados pero evitó llevar hacia ámbitos de Gobierno sus reclamos por alimentos.

Tampoco lanzó diatribas ante las primeras medidas de fines de diciembre, tomadas en el marco de la urgencia y el desastre económico que dejaron Mauricio Macri y su equipo de empresarios vinculados al sector financiero. Eso alcanzó para que en el nuevo mapa político Libres del Sur quedara más cerca del peronismo. 

Esta semana, según se anunció,  BdP profundizará la campaña "Si aumentan los alimentos, aumenta la pobreza". Y definió "continuar la movilización para mostrar la crítica situación en los barrios".

Tras reunirse en un encuentro nacional del que participaron referentes de todas las provincias, Tumini, Ceballos, Saravia y la militancia de esa corriente afirmaron en un comunicado que Argentina se encuentra "en un momento difícil". Y señalaron: "Las negociaciones con los acreedores de una deuda contraída en beneficio de unos pocos condiciona nuestro futuro".

En otro párrafo del documento manifestaron su apoyo a "la postura soberana, acordando una prórroga de los plazos y una importante quita, sumada a la  investigación del manejo de esos fondos, otorgados en muchos casos de forma inusual por el FMI aun sabiendo que en su mayoría se usaban para fugar capitales".

Pero hubo más palabras de afecto por el Frente de Todos: "Han sido importantes algunas de las medidas tomadas ante la emergencia: la tarjeta Alimentar, los bonos a la AUH y a los programas vigentes", señalaron. 

"No queremos vivir en una sociedad desigual. Los sectores más castigados, pobres, desocupados, precarizados, sabemos que es posible una Argentina con Justicia Social. Vamos a continuar peleando por nuestros sueños". Así finaliza el texto que hace las veces de carta de presentación en esta nueva (y antigua) relación con los sectores populares que tanto le cuesta a la tropa de Libres. Quizá esta vez no se malgaste el esfuerzo de su militancia tras el único objetivo de lograr una banca legisltiva para su líder.

Al fin y al cabo, el tan mentado "seremos como el Che" que pregonaron con ahínco "El Pelado" y "El Huevo" no requiere sólo de "parlamentarismo burgués", sino de un proyecto a largo plazo que no sufra temblores y bandazos cada dos años por culpa de extravagantes alianzas electorales.