Martes 22 de octubre de 2019
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ECONOMIA | 24.19.2019

El bono del sector privado cubrirá apenas el 35% del poder adquisitivo que se perderá en el último cuatrimestre

El dato se desprende de un estudio que realizó el Centro de Economía Política Argentina. Para equiparar el nuevo salto devaluatorio, el bono debería ser de $14.500. Las consecuencias de la crisis en la agenda de los trabajadores.

El bono de 5 mil pesos que el Gobierno acordó con empresarios y sindicatos para trabajadores del sector privado sólo servirá para compensar el 35% del poder adquisitivo que se perderá entre septiembre y diciembre de 2019.

Según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), tras la modificación que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) hizo sobre las expectativas de inflación para este año, que pasaron del 40% al 55%, los trabajadores del sector privado necesitarían una compensación de $14.480 para recuperar el poder adquisitivo que se perderá durante el último cuatrimestre del 2019.

Cabe recordar que ayer el Gobierno acordó con sindicatos y empresas un bono de 5 mil pesos para “aliviar” el impacto de la crisis que se desató tras las elecciones primarias. El adicional será no remunerativo, por lo que no implicará aportes patronales. Además, el bono se aplicará como adelanto de futuras paritarias, por lo que será absorbido en las próximas negociaciones salariales.

Según el informe, la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores del sector privado desde diciembre de 2015 ronda el 20%. Sin embargo, desde el CEPA aclararon que esta pérdida de poder adquisitivo del salario y la consecuente caída del consumo va acompañada por “un proceso regresivo de distribución del ingreso”.

Según el Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA), los trabajadores argentinos pasaron de percibir un 53,2% del total de los ingresos al 47,4% desde diciembre de 2015.

Por último, desde el CEPA remarcaron que estas consecuencias del modelo económico del macrismo afectan a la agenda laboral. La crisis genera que los reclamos laborales sean por la protección de las fuentes de trabajo y por percibir un bono de fin de año y no por demandas más complejas “asociadas a la tercerización laboral o formas de precarización menos visibles”, concluyó el informe.