Martes 22 de octubre de 2019
Facebook Twitter Instagram RSS
PROVINCIALES | 31.19.2019

Mar del Plata, la hija de la madre de todas las batallas

En una semana, la plana mayor de la política nacional hizo pie en el distrito. Un intendente y un ex jefe comunal competirán con boleta corta. Las PASO servirán para detectar si esa particularidad logra transformarlos en opciones competitivas en un contexto híper polarizado.

Mientras la disputa nacional se centró en las últimas semanas en el voto cordobés, en provincia de Buenos Aires, en sólo una semana, la plana mayor de la política bonaerense y argentina pasó por Mar del Plata. Con un padrón que excede largamente los 500 mil electores, el distrito gobernado por el polémico Carlos Arroyo se transformó más que nunca en un bastión clave. Además, presenta un escenario singular: el actual intendente competirá con boleta corta, al igual que un ex jefe comunal. Esta particularidad podría atentar en las PASO contra las intenciones polarizadoras del Frente De Todos y de Juntos por el Cambio.

Otra semejanza ata a Córdoba y Mar del Plata. La provincia gobernada por Juan Schiaretti sufrió como pocas la crisis en el sector automotriz con la ola de despidos y suspensiones durante 2019. “La feliz”, con problemas estructurales de desempleo históricos, registró en el último informe del INDEC un 12,8% de desocupación, más de dos puntos por encima de la media nacional. Sin embargo, ambos distritos retienen altos niveles de adhesión al macrismo.

La dificultad que afrontará el oficialismo es, en primer lugar, quitarse de encima el lastre de los cuatro años en que Arroyo gobernó bajo el sello Cambiemos. Por otra parte, lograr que la PASO entre la concejala Vilma Baragiola y el diputado nacional Guillermo Montenegro no deje heridos en el camino y que los votos del perdedor se trasladen al ganador en las generales.

Por el momento, la campaña enfocada en la interna no presentó sobresaltos. Montenegro, que dos años atrás soñaba con ser intendente de San Isidro debió conformarse con ser el elegido de Vidal para suceder a Arroyo. Es que el distrito gobernado desde hace veinte años por Gustavo Posse no aparece en la lista vidalista de los barones criticables por atornillarse en el poder. Para Montenegro era Mar del Plata o nada.

Aunque no lo hagan en público, en el entorno de Baragiola advierten sobre los riesgos que podría tener para el oficialismo la imposición de un candidato “foráneo” en un distrito clave. Incluso se permiten bromear con que para salir del microcentro, el adversario interno “debe encender el GPS”. Reconocen, también, que existe una “afinidad” mayor de Vidal para con Montenegro, producto de una relación de años, pero se recuestan en el “altísimo nivel de conocimiento” de Vilma.

Ese último aspecto, según las encuestas, Baragiola lo comparte con el intendente Carlos Arroyo y con el ex jefe comunal, Gustavo Pulti. El desafío que encararán ambos será el de saltar por encima de la polarización que nacionaliza las elecciones locales y hacer una PASO digna para que el fenómeno del “voto útil” no los desdibuje en la elección general del 27 de octubre.

Pulti invitó vía redes a la precandidata del Frente De Todos, Fernanda Raverta, a dirimir la candidatura opositora en una PASO pero no hubo acuerdo. Desde el entorno de una de las diputada preferidas de Cristina Fernández de Kirchner aclararon que “ese fue el único esfuerzo” del ex jefe comunal para alcanzar la unidad. Entienden que una interna con Pulti hubiese dejado un sinfín de heridos y que no necesariamente los votos de uno se iban a trasladar linealmente al otro.

Con este diagnóstico, Raverta se lanzó a pelear la intendencia sin el acompañamiento de la estructura de quien gobernó el distrito durante los años del sciolismo. Sin el nivel de conocimiento público de Baragiola, Pulti y Arroyo, la diputada nacional se enfoca en intensas recorridas por los barrios y en contener al tendal de desocupados que dejó la recesión macrista en la ciudad.

Una encuesta local

Una encuesta de la consultora CEPEI, oriunda de Mar del Plata y que busca filtrarse en medio de los estudios electorales que hacen las encuestadoras capitalinas en el distrito, registró que a pesar de las particularidades de la elección marplatense, ésta se polarizará como a nivel nacional.

A pesar del alto conocimiento público, tanto Arroyo como Pulti se verían perjudicados por el arrastre de los candidatos nacionales y se ubicarían muy por debajo de Juntos por el Cambio, que sumando los votos de su interna, dejarían en segundo lugar al Frente De Todos. Cerca de Raverta confían en que si Montenegro triunfa, haya parte del electorado de Baragiola que acompañe a la diputada nacional en octubre.

El panorama se reconfigurará significativamente después de las PASO a nivel local. Con un peronismo que se sabe ganador en el conurbano y un oficialismo que confía en el contrapeso del interior, Mar del Plata se erigió como un distrito clave, que siempre lo fue, pero que toma especial importancia en esta elección. De allí que Cristina Kirchner, Axel Kicillof, María Eugenia Vidal, Mauricio Macri y Elisa Carrió hayan arribado la semana pasada a Mar del Plata.