Viernes 15 de febrero de 2019
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LOCALES | 8.19.2019

Trabajadores abrazaron el edificio de IOMA: denuncian condiciones “deplorables” y advierten que están “encerrados”

Se reunieron este viernes en la sede central de calle 46. Dicen que la instalación de un sistema de molinetes y una barrera de vidrio los dejó “en un corralito”. Además, apuntan contra Di Liscia y Vidal por aislar a la obra social de sus afiliados.

Este viernes a la mañana, trabajadores y afiliados de IOMA realizaron un abrazo simbólico en el edificio que la obra social posee en calle 46 entre 12 y 13, lugar donde además encabezaron una radio abierta en la que dieron detalles del grave deterioro de las condiciones edilicias en las que trabajan.

En este marco, denunciaron que –sin permiso del área técnica ni el aval de ningún organismo público pertinente- en las últimas semanas se instaló un sistema de cinco molinetes y una barrera de vidrio que, si se desatara un siniestro, impedirían la evacuación del edificio en el que trabajan 1200 empleados.

Del mismo modo, advirtieron que el nuevo sistema de molinetes, al que refieren como “muralla” o “corralito”, esconde además el propósito de alejar a los afiliados del edificio central de IOMA. “Restringen el ingreso de los afiliados a su propia obra social, queriendo imponer para nosotros un trabajo a puertas cerradas”, explicó a Política&Medios Luana Simioni, delegada general de ATE en el sector.

En el mismo sentido, la dirigente expresó que los afiliados son “los verdaderos dueños de IOMA” y que deberían poder ingresar al edificio “cuando quieran y de forma legítima”. “Cerrarles la puerta es una actitud violenta y un destrato”, resumió y apuntó directamente a las figuras del presidente de IOMA, Pablo Di Liscia, y la gobernadora provincial María Eugenia Vidal como los responsables de esta decisión.

En este marco, este viernes por la mañana un nutrido grupo de trabajadores y afiliados a la obra social se hicieron presentes en la sede central de calle 46 donde realizaron un abrazo simbólico al edificio y, además, encabezaron una radio abierta para expresar sus demandas.

Simioni, en tanto, puso el énfasis en las condiciones “deplorables” en las que trabajan todos los días los empleados de IOMA: escalares de emergencia obstruidas, matafuegos vencidos, pulsadores de emergencia inutilizados por falta de pago y ausencia de mantenimiento de ascensores, son algunas de las problemáticas que, contó la dirigente, viven a diario los trabajadores del lugar.

Del mismo modo denunció que, desde hace más de un año, no se realizan en calle 46 operativos de desinfección ni desratización y advirtió que, en más de una oportunidad, los empleados trabajaron con la presencia de “pulgas, cucarachas y ratas”.

“Exigimos respuestas a Di Liscia y a Vidal porque los últimos pisos de este edificio son un depósito, un basural. No podemos trabajar así”, concluyó.