Viernes 15 de febrero de 2019
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INTERNACIONAL | 28.19.2019

El papa Francisco se negó a respaldar a Guaidó, quien se autoproclamó "presidente interino de Venezuela"

En su visita a Panamá, el Sumo Pontífice había asegurado que los pueblos de América Latina “no son el patio trasero de nadie”, en clara referencia a la postura del gobierno de Estados Unidos. En el viaje de regreso a Roma y, cuando una periodista lo consultó si reconocería al diputado Juan Guaidó como el "presidente interino" de Venezuela, el Papa afirmó que eso sería “una imprudencia pastoral” y que él abogaba por la paz.

En su visita a Panamá, el papa Francisco hizo referencia - en varias oportunidades - a la actual situación de Venezuela. El mismo día que el Sumo Pontífice llegó al país centroamericano, en una plaza pública de Venezuela el diputado Juan Guaidó se autoproclamaba “presidente interino”. El día anterior el vicepresidente norteamericano, Mike Pence, enviaba un mensaje por las redes sociales llamando al golpe de Estado contra el gobierno de Nicolás Maduro (que fue elegido presidente en las elecciones llevadas adelante el 20 de mayo de 2018 y que asumió, como dicta la Constitución Bolivariana, el 10 de enero de 2019). El gobierno de Estados Unidos y sus aliados regionales organizados en el Grupo de Lima reconocieron rápidamente al autoproclamado Guaidó como la máxima autoridad de Venezuela, y empezaron a presionar al resto de los líderes mundiales para que tomen la misma actitud. Por su parte, los gobiernos de China, Rusia y más de noventa países dieron su apoyo a Maduro, a quien consideran como el único presidente legítimo.

En ese contexto, durante su vuelo de regreso a Roma, el Papa fue interpelado por una periodista que le preguntó si el Vaticano iba a alinearse con la postura norteamericana y reconocer a Guaidó como "presidente interino". Ante esa consulta el Papa aseguró que sería "una imprudencia pastoral" decir "háganle caso a estos países, háganle caso a estos otros que dicen esto".

“Yo sufro por lo que está pasando en Venezuela en este momento. Y por eso deseo que se pongan de acuerdo", luego pidió una "solución justa y pacífica" y aseguró que lo que le asusta es que haya “un derramamiento de sangre”.

En sus discursos en Panamá, Francisco aseguró: “He pensado mucho en el pueblo venezolano, a quien me siento particularmente unido en estos días. Ante la grave situación por la que atraviesa, pido al Señor que se busque y se logre una solución justa y pacífica para superar la crisis, respetando los Derechos Humanos y deseando exclusivamente el bien de todos los habitantes del país"

En ese mismo marco y en clara referencia a la actitud del gobierno de Estados Unidos el Papa había remarcado: “el mañana exige respetar el presente dignificando y empeñándose en valorar las culturas de vuestros pueblos. En esto también se juega la dignidad: en la autoestima cultural. Vuestros pueblos no son el ‘patio trasero’ de la sociedad ni de nadie”.