Miércoles 12 de diciembre de 2018
Facebook Twitter Instagram RSS
PROVINCIALES | 14.18.2018

Mientras Lacunza presentaba el Presupuesto de Vidal, intendentes peronistas manifestaron preocupación por el impacto en municipios

Jefes comunales de la primera sección electoral se reunieron ayer para analizar el impacto de la previsión de gastos para el 2019 enviada por la Gobernadora a la Legislatura. También hay preocupación de intendentes radicales por la transferencia de subsidios de Provincia a los distritos.

Siete intendentes peronistas de la primera sección electoral de la provincia de Buenos Aires se reunieron ayer para analizar el anteproyecto de Presupuesto 2019 que el ministro Herán Lacunza presentó ayer ante senadores y diputados. "Estamos preocupados por el impacto que pueda tener en los vecinos de nuestros distritos", expresó el intendente de Moreno, Walter Festa, quien recibió en su localidad al resto de los intendentes.
La principal preocupación de los jefes comunales gira en torno a la transferencia de subsidios que la Provincia prevé arrojarle a los municipios bonaerenses. Dicho traspaso es de aproximadamente 13 mil millones de pesos en concepto de transporte, tarifa social de electricidad y Ceamse.

El subsidio en transporte sostiene alrededor del 50% del valor del boleto por lo que si los municipios no se hacen cargo del gasto, la decisión de María Eugenia Vidal se podría trasladar directamente al precio de la tarifa de transporte. Esta fue una preocupación compartida por legisladores bonaerenses. Ayer se lo plantearon a Lacunza pero éste defendió la medida en pos del ajuste que se exige desde Nación en "esta hora de la Argentina".

Los intendentes presentes ayer en Moreno fueron, además de Festa, Santiago Maggioti (Navarro), Alberto Descalzo (Ituzaingó), Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), Ariel Sujarchuk (Escobar), Juan Ustarroz (Mercedes) y el presidente del PJ de la provincia de Buenos Aires, Gustavo Menéndez (Merlo).
La preocupación no es sólo de intendentes justicialistas sino que también los oficialistas tienen dudas sobre cómo impactará en sus arcas, ya desgastadas, la quita de subsidios provinciales y nacionales.