Domingo 09 de diciembre de 2018
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PROVINCIALES | 9.18.2018

La industria del calzado está herida de muerte en la provincia de Buenos Aires

La apertura de importaciones destruye al sector y deja como saldo miles de despidos en un contexto de fuertes dificultades para conseguir empleo en otros rubros. Las cámaras empresarias advirtieron sobre esta situación en junio.

El cierre definitivo de la fábrica de calzados Paquetá, en Chivilcoy, dejará desocupada a más del 2% de la población económicamente activa del distrito cuando frene su producción a partir del 31 de diciembre. La planta de capitales brasileros es el empleador privado más grande de la ciudad y, con su cierre, 650 familias serán víctimas directas de la crisis que atraviesa el país, la Provincia y, particularmente, la industria del calzado.

El 16 de junio Cámaras empresarias y gremios del sector textil expresaron mediante un comunicado "la crítica situación de la industria del calzado textil e indumentaria" en la República Argentina. Además de la caída de la demanda y la fuga de los consumidores a mercados externos, empresarios y sindicalistas remarcaron como principal preocupación la apertura indiscriminada de importaciones.

Esto último lleva a que firmas multinacionales, como Adidas, dejen de encargarle producción a las plantas locales. Esto condujo primero al cierre de la planta de esa marca en Esteban Echeverría. El 16 de agosto, dicha fábrica cerró y echó a 550 trabajadores. Con los 650 despidos en Paquetá se suman unos 1.200 despidos en el sector. Sólo con estas dos fábricas.

A esto debe sumársele el conflicto que mantienen los 350 despedidos de la fábrica Gaelle, en Avellaneda, quienes mantienen una “toma pacífica” y reclaman la intervención de la Secretaria de Trabajo que, mientras fue Ministerio, tampoco ofrecía soluciones a los conflictos laborales. Macri la convirtió en Secretaría como parte del ajuste pedido por el FMI.

Según las cámaras empresarias y los gremios, la industria del calzado emplea a más de 500 mil trabajadores en todo el país, por lo que la profundización del conflicto en el sector puede dejar un saldo irreparable para millones de personas que contiene el sector, que en la Provincia está herido de muerte, mientras para el ministro de Trabajo provincial, Marcelo Villegas, el empleo “en el primer semestre se mantuvo estable”.