Martes 11 de diciembre de 2018
Facebook Twitter Instagram RSS
PROVINCIALES | 17.18.2018

Tandil: Masiva movilización en defensa de la metalúrigica cerrada por Renault

Obtuvieron el respaldo del intendente Miguel Lunghi y abandonaron la toma de la fábrica a la espera de una solución que garantice la protección de las fuentes laborales.

La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Tandil y los trabajadores de la fábrica propiedad de Renault realizaron ayer una multitudinaria movilización hacia el Palacio Municipal para protestar contra el cierre definitivo de la emblemática planta y para exigir la protección de las fuentes laborales.

Casi doscientos trabajadores quedaron sin empleo tras la decisión de Renault de cerrar la fábrica de su propiedad. El conflicto surgió hace unos meses producto de la caída del consumo, el aumento de los costos y la recesión económica iniciada tras la devaluación.

La empresa decidió a comienzos de octubre la suspensión de la totalidad del personal hasta el 31 de este mes, con el cobro del 80% de los haberes de los trabajadores, para buscar una solución que permita reflotar el trabajo de la fábrica. Sin embargo, antes del vencimiento del plazo de la suspensión los directivos definieron cerrar la planta y comenzaron a llegar los telegramas de despido.

Ayer a las 18, la UOM y los trabajadores de la Metalúrgica Tandil se movilizaron desde la sede de la empresa hacia la Municipalidad para exigirle al intendente Miguel Lunghi que intervenga en el conflicto. El secretario general del gremio, Carlos Romano, le entregó un petitotio a Lunghi y, según informaron medios tandilenses, éste se comprometió a buscar soluciones para "levantar esta industria que es emblema".

Tras la movilización, los trabajadores levantaron la toma que realizaban desde el lunes en la fábrica. Antes de ello, una escribana recorrió las instalaciones para constatar el buen estado de las instalaciones luego de la toma. Sobre esto, uno de los trabajadores dijo al portal ABCHoy que "había que corroborar que está todo en condiciones, como nos habíamos comprometido, además la fábrica es nuestra, no vamos a sacar nada que no corresponda, los que sacan son ellos”, en referencia a los directivos.

A partir de hoy comienza a regir una conciliación obligatoria, que los trabajadores acataron, en el que las partes se comprometieron a buscar soluciones mientras la empresa no debe despedir trabajadores y estos no tomar ninguna medida de fuerza.