Viernes 14 de diciembre de 2018
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DD.HH. | 9.18.2018

Una máquina de justificar la represión

Patricia Bullrich convocó ayer a los medios a una conferencia de prensa para "desenmascarar las mentiras de la Garganta Poderosa", tras un hecho de represión en la Villa 21-24 denunciado por la organización barrial. Además, los acusó de proteger narcotraficantes. La conferencia resultó un cheque en blanco para las fuerzas de seguridad.

Sin un conocimiento acabado de los hechos, confundiendo nombres y cronologías, desvirtuando la realidad como forma de justificar el avance represivo de la Prefectura Naval en los barrios humildes del sur de la Capital Federal, Patricia Bullrich convocó ayer a una conferencia de prensa con el fin de "desenmascarar las mentiras de la Garganta Poderosa", en torno a un hecho de represión en la Villa 21-24.

La rueda de prensa no fue más que un señalamiento sobre una organización barrial como la Garganta Poderosa. Apuntó a sus miembros de "querer que se meta el narcotráfico" y de liberar "la venta de estupefacientes". La ministra podrá estar en desacuerdo con el trabajo barrial que realiza hace años La Garganta pero el relato de vincularlos con los narcos sólo tiene la misión de dar un cheque en blanco a las fuerzas de seguridad para que avancen contra los jóvenes de barrios marginados.

Bullrich, como Licenciada en Humanidades y Ciencias Sociales con orientación en Comunicación, conoce de estos artilugios para justificar el violento accionar policial contra quienes se le oponen. Ya lo hizo con Santiago Maldonado y los mapuches a quienes vinculó con guerrillas separatistas. La ministra considera el caso Maldonado como una victoria del gobierno a pesar de que la causa continúa bajo la carátula de desaparición forzada de persona.

La Garganta Poderosa denunció que dos semanas atrás la Prefectura detuvo a la madre de un joven maltratado, a otros dos vecinos y que cometieron abusos contra la tía del joven víctima de la razzia policial. Para "desmentir" esto, Bullirch sólo mostró un video sin sonido que mostraría el origen del operativo. Sin embargo, ante las preguntas de los periodistas presentes, la ministra demostró un enorme desconocimiento de los hechos que precedieron. "¿Quieren seguir inventando una historia o me quieren escuchar?" fue la pregunta con la que intentó escapar de los cuestionamientos.

¿Para qué la ministra brinda una conferencia de prensa en la que no tiene elementos probatorios como para intentar justificar el accionar de la Prefectura? Para el dirigente de la CTEP, Juan Grabois, la única misión fue la de darle "instrucciones subliminales a las fuerzas de la muerte". Como si fuera poco, en la conferencia estuvo presente el cuestionado Pablo Noceti, partícipe activo de la represión de Gendarmería que culminó con la desaparición y muerte de Santiago Maldonado.

Por su parte, la Garganta Poderosa publicó una carta en la que recordaron a la ministra que "hoy mismo tiene procesados a 6 prefectos con prisión preventiva, por las torturas a Iván y Ezequiel, dos compañeros con el coraje suficiente como para sentarla en el banquillo por primera vez" y que en "la última semana recibió una intimación del TOC9, para que Pablo Noceti no evadiera la responsabilidad de la Prefectura en este operativo que primero intentaron soterrar".

Organismos de derechos humanos manifestaron su preocupación por lo planteado por Bullrich. "Gravísimo ataque a las organizaciones sociales" tituló un comunicado el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) en el que advirtieron que "este hecho se suma a numerosas acciones del gobierno dirigidas a atacar a la organización social". "Es difícil exagerar la alarma que produce que la autoridad civil a cargo de todas las fuerzas de seguridad federales no se dedique a controlar el desempeño de las fuerzas sino a intentar amedrentar a las organizaciones sociales" concluyeron.