Viernes 25 de mayo de 2018
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ECONOMIA | 9.18.2018

Un informe revela cuáles han sido las condicionalidades que el FMI le exigió al país a lo largo de su historia

Según el Centro de Economía Política Argentina, las medidas exigidas a Argentina por el FMI han hecho crecer siempre el stock de deuda externa.

El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) elaboró un informe sobre la crisis cambiaria que atraviesa el gobierno y las posibles consecuencias que puede traer aparejadas un acuerdo con el Fondo Monertario Internacional (FMI), tal como anunció ayer el presidente Mauricio Macri.

Según el CEPA, a esta situación se llegó, no sólo por una corrida cambiaria ni por la situación externa sino también por políticas económicas internas implementadas por el gobierno nacional. Entre ellas, se acumulan la liberalización del mercado cambiario, la eliminación del "cepo" y la eliminación del tope para la compra y venta de moneda extranjera.

Además, en enero de 2017, Nicolás Dujovne eliminó el requisito de permanencia temporal mínimo en el país para los capitales financieros, lo que "incrementa la vulnerabilidad externa". A estas políticas, hay que sumarle "el segundo déficit comercial más alto de la historia argentina", registrado en 2017, y "un importante fenómeno de fuga de capitales".

Lo interesante del informe es la enumeración de las condiciones que el FMI le ha exigido a la Argentina a cambio del acceso al financiamiento.

"En 1977, la implementación de la reforma financiera con Martínez de Hoz (ministro de Economía durante la dictadura cívico-militar)", que eliminó todos los controles para ingresar al sistema financiero, bajo el pensamiento de que la mano invisible del mercado sería quien regule la actividad financiera.

"En 1982, la estatización de la deuda", decisión que estuvo a cargo del entonces titular del Banco Central de la República Argentina, Domingo Felipe Cavallo.

"En1986, la implementación del Plan Baker" que constaba de una "ayuda" financiera internacional para los países más endeudados, con aportes de los bancos privados.

En 1989, ya con el Consenso de Washington como idea rectora, "la puesta en marcha del Plan Brady" que culminó con las acreencias de América Latina en manos de capitales internacionales, con "la condicionalidad de privatizar el patrimonio público para repagar deuda".

"Desde 1990, el impulso de las privatizaciones de empresas estatales" como ENTEL, Aerolíneas, YPF, SOMISA, Correo Argentino, Obras Sanitarias, Ferrocarriles Argentinos, SECBA y Gas del Estado.

En 1994, el FMI exigió la reforma laboral que "flexibilizó la aplicación de la Ley de Contrato de Trabajo y puso el eje en la provatización del sistema previsional y la reducción de contribuciones patronales". Similitudes varias con la actualidad.

Y, por último, "el Blindaje y el Megacanje", implementados por Cavallo y el actual presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, "fueron los últimos acuerdos con el FMI que aumentaron sensiblemente la deuda de nuestro país".

Según este informe del CEPA, los acuerdos con el FMI y las condicionalidades que el organismo exige a cambio de financiamiento han hecho incrementar sistemáticamente el stock de deuda externa del país. "En el periodo que va desde 1976 a 2001, la deuda pública externa paso de 7,7 mil millones de dólares a 166,27 millones de dólares. En el mismo periodo, la fuga de divisas pasó desde 5,4 mil millones de dólares, acumulando 135,7 mil millones en 2001" concluye el informe.